Aunque en México el término “burócrata” se ha revestido de tintes peyorativos porque en sus filas milita demasiada tropa que no “combate” ni “se la juega” porque ni fúsil les dan, eso sí cobran como si en verdad se la jugaran. Eso sucede en Poder Legislativo veracruzano, según se desprende de la información que proporciona el tesorero de ese Poder: “al rato ya no vamos a poder pagar la luz”, dice Serafín Hernández. Señala que hay 600 trabajadores, 206 son sindicalizados,  en promedio 11 personas por cada diputado. Parte de este personal gana sueldos de más de 40 mil pesos, aunque hay plazas de 8 mil mensuales; también hay gente que cobra en el Congreso pero que trabajan fuera del mismo. Este escenario es dramático pues con los 206 sindicalizados bastaría para sacar el trabajo de una cámara legisladora cuyo rendimiento, por cierto, no vale lo que cuesta.