Tres cosas se ponen en evidencia con la disposición anticipada de participaciones federales que dio a conocer el ejecutivo estatal:
1. Pedir prestado, gastar anticipadamente y heredar los problemas resulta una muy mala estrategia financiera en el manejo del recurso público estatal.
2. El congreso del estado es una figura decorativa que se ausenta de su obligación de vigilar el buen uso de los recursos públicos.
3. El próximo gobernador del estado estará sentado en un barril de pólvora ante el tamaño de los problemas financieros que recibirá.