sedesol1Veracruz- 2015-09-2109:00:26

En Veracruz, 4 de cada 10 personas viven en una zona de riesgo y son vulnerables a sufrir por un deslave, un desbordamiento de río o incluso por una explosión asociada a un gasoducto.

De acuerdo a Ricardo Maza Limón, director de Atención a Emergencias de la Secretaría de Protección Civil de Veracruz, casi la mitad de los veracruzanos tiene el riesgo de perder la vida por fenómenos naturales, pero también, por la desinformación u omisión.

Además de las pérdidas humanas que dejan fenómenos meteorológicos como las tormentas tropicales o huracanes, los costos económicos por el impacto natural son tan altos que en países como México, aseguradoras como AXA lo estiman hasta en un 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto.

En el caso de Veracruz la situación se agrava debido a las condiciones de marginación, pobreza, educación precaria y carencia de la cultura de la
prevención, ya que tal y como lo reconoció Maza Limón, miles de personas instalan sus viviendas en zonas de riesgo a sabiendas de que su vida corre peligro.

Deslaves

El 80 por ciento de los deslaves registrados en la entidad ocurren en municipios localizados zonas serranas y en donde cientos de familias construyen sus viviendas sobre laderas o lugares propensos a los deslizamientos. Apenas hace unos días perdieron la vida 5 niños y una mujer en la comunidad de Xilomichi, del municipio de Calcahualco; las fuertes lluvias desgajaron parte de un cerro y una familia quedó sepultada.

A finales de marzo de este año, 8 personas murieron al ser arrastrados por la crecida de un arroyo en una congregación de Atzalan, en la zona centro del estado. Un informe del comité de protección contra desastres naturales de la Organización de las Naciones Unidas, refiere que en la región de Centroamérica y el Caribe, los niños y las mujeres son 14 veces más vulnerables a perder la
vida en una contingencia ambiental.

En tanto que Ana Cecilio Travieso Bello, investigadora de la Universidad Veracruzana, refiere que en las ciudades costeras también existe un alto grado de vulnerabilidad debido al embate de huracanes y disturbios tropicales.

Para Travieso Bello el reto que enfrentan ciudades como Veracruz y Coatzacoalcos, es aminorar el impacto económico tras las fuertes lluvias e inundaciones, ya que al haber mayor población, las consecuencias son más severas.

Israel Hernández/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO