Por increíble que parezca, mientras en otras capitales de entidades federativas se construye una infraestructura que cimienta proyectos de gran envergadura  en Xalapa discutimos el cambio de sentido de un corto tramo correspondiente a una “avenida” con el objeto de agilizar la vialidad. Puebla, Querétaro, Aguascalientes, entre otras capitales de estado viven una euforia de grandes obras, en cambio en Xalapa, a parte del “estratégico” cambio de sentido vial de una calle, nos conformamos con un programa de remiendos callejeros. ¡Qué lamentable!