16-08-15-estados-con-mayor-pobreza-extrema-recibirc3a1n-menos-recursos-del-fondo-creado-para-combatir-ese-problemaRedacción- 2015-10-1508:58:59- En México hay aproximadamente 7 mil personas que están recluidas en las cárceles y purgan una condena de hasta 10 años por robar una charola de carne, una mantequilla, unas alitas de pollo, un yogurt, leche o pan, porque no tenían dinero y necesitaban comer, de acuerdo con cifras de la Comisión Especial de Reclusorios de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).

Este tipo de delito se le conoce como Robo Famélico y por lo general lo cometen las personas de escasos recursos quienes no tienen para satisfacer sus necesidades básicas de subsistencia y que en México, de acuerdo con las últimas cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), suman 55.3 millones, un aumento de casi 2 millones de personas respecto al 2012.

¿Qué es?

“En el Código Penal no se habla de robo famélico, lo ubican sólo como robo, las personas que hurtan comida no tienen ni siquiera para pagar una fianza y como no tienen una defensa adecuada las encierran y pasan hasta 10 años en la cárcel por este delito”, explicó la licenciada Olivia Garza de los Santos, directora de Modernizando el Sistema Penitenciario A.C.

El Código Penal Federal contempla en su artículo 367 que “comete el delito de robo el que se apodera de una cosa ajena sin derecho y sin consentimiento de la persona que puede disponer de ella con arreglo a la ley”.

“El robo famélico encaja totalmente en lo que dice el Código Penal Federal en el artículo 367, aunque si se comprueba que se apropió de algún producto para satisfacer sus necesidades entonces no se le aplica pena.

“Pero si a la persona se le atribuye otras circunstancias, como el hecho de que cometa el delito con más gente o que vaya armada, eso constituye un agra
vante”, expuso el profesor Carlos Enríquez Escallon, especialista en Derecho Penal de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Azcapotzalco.

El académico detalló que para acreditar que alguien ha cometido un delito y acreditar que alguien es merecedor a un beneficio que le otorga la Ley tiene que probarlo.

Abuso de poder

“Si hay 7 mil presos en la cárcel por cometer este tipo de delitos quiere decir o que no probaron lo suficiente su inocencia y ni el Ministerio Público ni el juez les creyó y de todas maneras consignó. Quizá puede ser un exceso por parte de las autoridades”, expuso.

“A nivel federal las personas que cometen este tipo de delitos llegan a pasar hasta 10 años en prisión porque normalmente es el delito más el agravante; es decir que se cometa el robo en un lugar cerrado o si va acompañada de alguien se considera como pandilla, el delito no va solo”, dijo Olivia Garza.

Agencias/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO