El mundo de las finanzas en Latinoamérica es sacudida por el anuncio hecho por John Cryan, presidente del gigante alemán Deutsche Bank, que cierra sus oficinas en 10 países entre ellos México, Argentina y Chile.

Esta decisión se toma después de que este banco enfrenta una prolongada crisis que incluye actos de lavado de dinero y manipulación de los índices hipotecarios y que arroja pérdidas que rebasan los 6.000 millones de euros en el tercer trimestre del año. El “ajuste” de la cancelación de las oficinas del banco estaría implicando despidos laborales que irían de los 9.000 a las 35.000 personas.