El nombre de Lorenzo Antonio Portilla Vázquez, Auditor general del ORFIS aparece junto al de otros 28 funcionarios y ex funcionarios estatales que son investigados por la Procuraduría General de la República y la Auditoría Superior de la Federación, ubicándolo como uno de los responsables del saqueo financiero de Veracruz.

Con una dosis mínima de ética como servidor público, Portilla Vazquez estaría al menos pidiendo un receso en su cargo hasta que la indagatoria concluya, ya que formar parte de esas investigaciones descalifica profesionalmente y deja sin autoridad alguna al titular del Organo de Fiscalización en Veracruz para ejercer las facultades del ente responsable de vigilar la correcta aplicación de los recursos en la entidad.