Académicos, cámaras empresariales, líderes sociales y de opinión pública han expresado su repudio a la autorización de los diputados del PRI, PVEM, Nueva Alianza, y una diputada del PRD, al endeudamiento solicitado por el gobernador Javier Duarte. Incluso sectores del PRI han expresado su rechazo a este nuevo endeudamiento que de acuerdo al cálculo de la diputación panista rebasa los 31 mil 950 millones de pesos y que Duarte de Ochoa manejara discrecionalmente.

La parte más delicada y que más enojo social provoca es que en todos los sectores se tiene la certeza de que el gobierno del estado no se caracteriza por trasparentar el destino de los recursos públicos, peor aún es que, a unos meses de que concluya esta gestión estatal, no se localiza ninguna obra de impacto social; la actividad pública del gobernador se reduce a la inauguración de ferias patronales, congresos y conferencias, y por supuesto a acompañar las giras presidenciales en territorio estatal y “colgarse” obras de la federación.