fotos-2015-10-20-Xalapa-443629Roger López/ Xalapa- 2015-10-2011:35:51-Para muchos xalapeños el centro de su ciudad ya no es seguro. Aparte de los más frecuentes asaltos a negocios y transeúntes, ahora se le suma la violencia social que deriva de las manifestaciones que cierran la avenida Enríquez y calles aledañas que son disueltas por medio de la fuerza pública del Estado: la policía antimotines o granaderos, como lo advirtió el secretario de Gobierno de Veracruz, Flavino Ríos Alvarado.

Un fenómeno que ya tenía mucho tiempo de no suceder en Veracruz es la represión de manifestantes por medio del uso de la fuerza pública. En Xalapa se han suscitado hechos parecidos como los del Distrito Federal, donde granaderos desalojan violentamente a manifestantes. En un sondeo realizado por Imagen del Golfo, población en general manifestó que si bien el primer cuadro de la ciudad ya no es seguro, ahora también temen caminar por la Plaza Lerdo (o renombrada Regina Martínez) pues se han desatado hechos violentos entre policías y manifestantes.

EL MIEDO A SER AGREDIDOS

La policía de Veracruz, Xalapa o la de muchas partes del país tiene muy poca o nula capacitación sobre cómo actuar en el desalojo de una vía pública, narra José Luis Méndez, estudiante de derecho de una universidad particular. “Hemos visto muchas veces que los policías se exceden en los desalojos, violentan los derechos de manifestantes y terceros, ahora eso mete miedo a los xalapeños, pasar por la Plaza Lerdo y que te vaya a tocar la de malas y salgas golpeado un día cualquiera”.

Y es que si bien las manifestaciones se dan todos los días y a cualquier hora en el Centro Histórico, los desalojos de parte de policías han dejado de ser en la noche, ahora los granaderos al estilo del DF llegan a mediodía a quitar a la gente, cuenta Mariela Torres, maestra de preescolar en Xalapa. “Soy del DF pero ya tengo varios años aquí, y esto es muy parecido: los granaderos intimidando a los manifestantes, se crea tensión y la gente que pasa por la plaza lo ve y se asusta. Para mí Xalapa ya es el DF”.

Otro dolor de cabeza para los xalapeños, aparte del caos vial que se genera con una manifestación que cierra el Centro, ahora será el tener que evitar la Plaza Lerdo por la violencia que se pueda generar al enfrentarse elementos de la SSP con gente que protesta, expresa Gerardo Ramírez, estudiante de Economía oriundo de Oaxaca pero que estudia en la ciudad. “Es bonita Xalapa, sus parques y la gente, pero si da tristeza ver todos los días gente manifestándose, pidiendo algo al Gobierno. Ahora ese paisaje que de por si no era nada agradable cambiará, se tornará más violento con el uso de la policía para callar esas voces”.

LOS QUE PIERDEN MÁS

En este mosaico de conflictos hay quien sale perdiendo más: los comerciantes establecidos en el Centro de Xalapa. Varios negocios, narra un empleado de una óptica, tienen que bajar cortinas, cerrar puertas cada vez que ven que llega la policía a quitar a la gente que se manifiesta. “Los negocios pierden porque se cierra por lo menos una hora, en lo que el conflicto o lo que sea se termine, son ordenes que tenemos, pero en ese tiempo se deja de vender y las personas piensan que ya cerramos y ya no regresan”.

Maribel, sólo así quiero que se me ponga, dice otra empleada de una zapatería que se entrevistó sobre el tema y quien dijo que si ya de por si no hay buenas ventas ahora con la situación entre policías y manifestaciones agrava esta crisis. “Las personas sí entran al negocio, pero a protegerse porque les da miedo que se vaya a desatar un relajo y puedan salir lastimados. Los entiendo, vienen con niños al Centro y les da miedo. Pero no compran nada, porque sólo iban pasando por aquí y les quedó de paso, eso nos llena la tienda pero no se vende nada por un largo rato y sí afecta, sinceramente”.

Para César, empleado de un súper, el que retiren a los manifestantes le parece lo más “adecuado” porque así hay flujo vial, sin embargo ve con cierta desconfianza los operativos policiacos. “Yo digo que está bien, que los quiten (a los manifestantes), pero también veo que la gente que pasa o entra al súper se mete por miedo, no compran nada, sólo se meten por miedo y luego se van”.

NO HAY POLÍTICA

La fuerza pública es el último recurso que debe aplicar un Estado que se jacta de democrático y político ante hechos como manifestaciones sociales, explica Nestor Martínez, maestro retirado de Historia. “Cuando un Estado no sabe hacer política, no entiende qué es la política, no conoce la política está perdido, ha perdido todo, su única conciliación es la opresión, la tiranía, estamos hablando de fascismo pues y con esto para allá vamos o quién sabe si ya estamos en eso”.

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO