Línea Caliente
Por Edgar Hernández
06 de octubre de 2015 

“Para los amigos justica y gracia; para los enemigos justicia a secas”, Juárez

Muy diligente se ve el gobierno del estado en su intención de desaforar y fincarle responsabilidades al hijo de Miguel Ángel Yunes Linares, enemigo público número uno –no de los veracruzanos- sino de Fidel Herrera y del ciudadano gobernador Javier Duarte.

El de Miguel Ángel Yunes Márquez, actual alcalde de Boca del Río, no es un tema jurídico; es un tema político.

Ya no saben cómo contrarrestar para parar en seco al poderoso papá quien en breve habrá de presentar pruebas contundentes de los saqueadores de Veracruz de la última década, que son los mismos que hoy pululan orondamente en los poderes legislativo federal o detentando altas carteras en el mismo gobierno del Estado.

Yunes Linares, según ha comentado a sus operadores y estrategas, habrá de acudir a las autoridades federales ya que apoyarse en la Fiscalía es como echar al bote de la basura cualquier denuncia ministerial.

Acaso se equivoca, una vez más, el mandatario estatal que ha recibido reiterados llamados a la concordia, a trabajar en favor de la unidad y no seguir desgarrando a la clase política veracruzana en donde hoy si hay un gran perdedor, el señor Duarte.

Y es que no se acaba de entender por qué persiste en decisiones que sólo alimentan la algarada mediática con amplios reflejos negativos en el ámbito de la opinión pública nacional.

Cualquiera con dos dedos de inteligencia no acomete decisiones tan atrevidas como el pretender meter a la cárcel al hijo de Yunes Linares de cara a una opinión pública que reclama primero se finquen responsabilidades judiciales contra quienes han comprometido a Veracruz los siguientes 30 años con una deuda pública que oficialmente alcanza los 44 mil 300 millones de pesos ¿oficial eh?

La ciudadanía, la estatal y nacional, se pregunta por qué si la decisión gubernamental, estrictamente apegada a derecho, es que trasponga las rejas Miguel Ángel Yunes Márquez, no antes ya debieron hacerlo Gabriel Deantes y Tarek y Mota y Silva y Yolanda Gutiérrez Carlín y el hijo de Ramón Ferrari y cinco exsecretarios de Finanzas más y el mismísimo Fidel Herrera Beltrán, padre de todo el desmadre que vive Veracruz.

¿De qué estamos hablando, de un asunto de leyes o de una añeja revancha política?

Y es que si Yunes Márquez, como él mismo asegura, tiene forma de comprobar que sí pagó impuestos y que sus terrenos y demás bienes los tiene justificadamente notariados y legalmente comprados ¿los arriba citados y otros pájaros de cuenta de la Fidelidad también podrán justificar cómo y por qué medios se enriquecieron en tan sólo cinco años?

En la lógica del Duartismo el uno más uno son tres.

No hay congruencia. Simple y llanamente se van al bulto. Tiran al madrazo a ver que resulta. Mientras su contrario, Miguel Ángel Yunes Linares, da golpes certeros, impacta en donde más duele… lo que fractura.

De ahí su popularidad en Veracruz, su influencia en el centro y que todo lo malo –que ha de ser mucho- se vuelve bueno.

Habrá que insistir en que a cada embestida de Fidel/Duarte el primero que aplaude es Miguel, quien crece que crece. Es un Frankestein fuera de control que además trae la bendición de su partido y en unas de esas de la propia casa presidencial que no guarda la más mínima intención de atajarlo ni llamarlo para que dialogue con Duarte en aras de la paz.

Hoy por más que se insiste que toca al gobernador Javier Duarte “yo represento a ocho millones de veracruzanos” encabezar los llamados a la unidad y concordia; al diálogo y conciliación; a la resolución de los problemas por la vía pacífica, es el primero que se pone los guantes.

Es su propio enemigo.

Incendia Palacio y se va con sus cuates a jugar golf o a echarse unos tragos a Boca ¿Ya clausuraron “La Cantinita”? o se tira a la dolce vita en su hermosísima mansión de Córdoba.

No suda, ni se abochorna; ni está enfermo, ni va a pedir licencia, su ocupación central –antes de ir a ganar las elecciones para su partido- es ver cómo le “rompe la madre” al enemigo de su jefe.

Lo peor es que hay un grupito que todo el día le está aplaudiendo sus gracejadas y ocurrencias, diciéndole que es el mejor y que su paso por la historia como el mejor gobernador de la historia ya está escrito y que ni se preocupe.

Ya por lo pronto Yunes Márquez desde su pequeño reino, se está colocando en calidad de víctima del “abusivo poder estatal que me quiere llevar a la cárcel”.

Prepara, al mismo tiempo, una algarada mediática. Ya está juntando miles de firmas en las redes para que se sumen en una cruzada contra Duarte “Todos con Yunes. No se los voy a permitir! Esto es una muestra del acoso y la persecución política que vivimos mi familia y yo”.

“Nunca en mi vida he cometido un hecho ilícito… Acudiré ante la Fiscalía de Duarte para cumplir mi obligación legal y para tratar de hacer valer mis derechos, aunque sé que todo está decidido y que es un montaje para desaforarme y encarcelarme”, dice en pensada declaración el cachorro de Miguel Ángel.

Así mientras Veracruz se debate en la miseria con 500 mil nuevos en pobreza extrema, jubilados del IPE pidiendo caridad en las calles y una creciente irritación ciudadana ante tanto desorden financiero, el uno ya está pensando como chingarse al otro.

Pobre Veracruz, lo que nos ha tocado vivir.

Tiempo al tiempo.