Según el defensor de los derechos humanos en la entidad, Luis Fernando Perera Escamilla, “los policías no agreden a los manifestantes”; esto a raíz de los últimos operativos policiacos para dispersar manifestaciones de grupos sociales que demandan la atención de sus problemas.

Las expresiones del presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos no llevan sorpresa ni novedad alguna, en los hechos su función es apegada al guion dictado de quién lo recomendó para el cargo, por lo que su desempeño es casi invisible.

Perera Escamilla parece no haberse enterado del contenido del informe final de las visitas que realizó a la entidad la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y que incluyó denuncias de víctimas y familiares de atentados y violaciones de sus derechos fundamentales, labor que en teoría le correspondería atender a la CEDH que él preside.