En un evento donde brilló el derroche y acarreo de porristas, Manlio Fabio Beltrones presidente nacional del PRI tomo la protesta a Alberto Silva Ramos como nuevo dirigente estatal de su partido. En su discurso inicial, Silva Ramos ni se detuvo en referir la enorme cantidad de críticas que ha recibido su nombramiento por parte de ex dirigentes y senadores del PRI y que ven en su instalación como dirigente la posibilidad real de una derrota en la próxima elección de gobernador.

La cercanía personal y política con el gobernador del estado fue determinante para la llegada de Silva Ramos al PRI y sólo un acuerdo de alto nivel que involucre al próximo candidato a gobernador del tricolor haría posible su retiro del cargo; es claro que en la tradición priísta el líder del PRI debe ser alguien identificado con el candidato y no alguien que le dispute el liderazgo.