Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
24 de octubre de 2015

“¡Me la estoy jugando con Pepe!”, Ranulfo Márquez

 

Fiel a su vocación democrática y anteponiendo la congruencia como valor supremo a quien toda su vida la ha dedicado a la política, Ranulfo Márquez Hernández, se define y alerta:

“Yo no simpatizo ni creo en la causa de Alberto Silva Ramos y estoy cierto que el PRI en Veracruz vive momentos cruciales en donde está en serio riesgo su supervivencia. Está, si me apura, a un tris de perder la elección del 2016”.

¿Por Silva renunció a la Secretaría de Desarrollo Social?

“¡Sí!”

“Podría ser más explícito”, le pide el reportero.

“No hay mucho que explicar. El señor gobernador me escribió pidiendo mi apoyo y respaldo al nuevo dirigente priista a lo cual me negué a sabiendas que ello me costaría la chamba. No hubo ofensas, sólo respeto a la postura de cada quien. Mandé mi renuncia. Flavino entró a la mediación (ya sabes cómo es esto, me dijo), pero ya no había más que hacer”.

¿Trae usted algún pleito personal con el llamado “Cisne”?

“No. En política, si de verdad queremos hacer política, no hay pleitos personales porque ello pulveriza a la institución. Recordemos que a ese grupo –a Alberto, al hoy gobernador Javier Duarte, a Salvador Manzur, un joven al que respeto, a Erick, y a Carvallo- lo vi nacer y crecer en este ámbito. Yo era el más adulto y experimentado de ese equipo de iniciados. Ellos acudían a mí. Yo sé del alcance de cada uno, de sus pretensiones. Y en Silva hay, en su ejercicio de la política, actitudes y formas temas que no me agradan; asuntos de perversión y política a la mala que para mí son inadmisibles”.

¿El trae su proyecto, no?

“El trae su tema. Va contra Miguel Angel Yunes y va en pos de una coyuntura política en donde podría convertirse en su propio proyecto”.

¿Eso podría dividir al PRI?

“Aquí el riesgo está en que el tiempo ya se nos echó encima. El tema es que el PRI de Veracruz no las trae todas consigo. Que puede perder la elección de gobernador con Silva y sin Silva, vaya: con Pepe (Yunes) o sin Pepe”.

“No se ha querido mirar el estado de descrédito en que se mueve el partido. Está dividido y el PAN –por primera vez en la historia- está arriba en las encuestas y Morena ganó el pasado junio casi 500 mil votos y, lo más grave, es que a pesar de que la carta fuerte es que ganamos 16 diputaciones federales, cuando la realidad indica que ni el voto duro nos cumplió”.

¿Cómo es eso?

“Se ha estado jugando con las cifras de 16 distritos ganados, la realidad, sin embargo, nos muestra que por primera vez en la historia del PRI en Veracruz, de 900 mil votos en la bolsa que nos colocaba como reserva nacional, hoy nos ha colocado por debajo de los 400 mil. Ya ni los leales quieren votar por nosotros”.

¿Por qué no se lo dijo al gobernador?”

“¡Claro que se lo dije!”, respondió sin abundar.

Ranulfo Márquez Hernández parece un hombre taimado, no lo es. Da la impresión que es callado, no lo es y que sólo acata la orden de Fidel Herrera Beltrán, tampoco es así “somos aliados, no su incondicional”.

¿Ya se enteró Fiel de su renuncia?

“Sí. Iba volando para allá cuando me llamó”.

¿Y?

“Respetó tu decisión, me dijo”.

De pelo entrecano, andar lento y voz en medio tono, Ranulfo Márquez, a quien no le molesta le llamen “Cabezadelata” ha entregado su vida a la política, siempre en la congruencia, siempre contestatario.

“Pocos se acuerdan, pero forme parte de la Corriente Democrática que fundaron Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo; que trabajé al lado de Labastida y Beatriz, que a pesar del veto alemanista fui diputado federal y que siempre, desde Hernández Ochoa he sido parte del engranaje electoral de Veracruz, siempre en la vanguardia, siempre moviéndome en la realidad”.

Ha dirigido equipos de beisbol, es experto en temas ambientalistas, “he sido despedido varias veces por Fidel y Javier (sonríe) y lleva como galones de honor haber contribuido de manera decisiva en llevar a la gubernatura Herrera Beltrán.

Hoy como ex presidente del PRI manifiesta su grave preocupación por el resquebrajamiento que vive el PRI.

“Hay que cambiar el discurso. La oferta política hay que cambiarla en favor de la lucha contra la corrupción. Hay que ganar credibilidad”.

¿De lo contrario?

“Pues de lo contrario veremos en la gubernatura el primero de diciembre a Miguel Angel Yunes Linares”.

¿Y eso es malo?

“Me preocupa que vinieran las venganzas. Me preocupan el derramamiento de sangre”.

¿Usted con quien juega?

“Con José Francisco Yunes Zorrilla?

¿Razones?

“Es un político sensible y trae una buena imagen; no es corrupto y trae ganas. Veo en él a un político de diálogo, sensible, caballeroso y no tiene frentes abiertos”.

¿Y Héctor Yunes Landa?

“A Héctor, quien es mi amigo, le he dicho que tiene muchos pasivos en contra, que está confrontado con grupos y personas; que hoy la gobernabilidad debe sustentarse en diálogo y la concordia; en la firmeza y la estricta aplicación de la ley”.

¿Se retira usted tras su renuncia a Sedesol?

“Nooo. La política es mi vida y si usted observa siempre he sido llamado a trabajar en los procesos electorales. Ya llevo muchos años en esto. Le sé y, salvo que sea Silva, habré de participar en el proceso electoral del año próximo… al lado de Pepe”.

¿Hizo dinero en los cargos que ha ocupado?

“Vivo dignamente. No soy rico, no soy pobre… y si me presiona le podría decir que antes de seis meses necesito emplearme, ya sabe usted, mi esposa e hijos no le quieren bajar al tren de gastos…”

Un par de horas llevó la charla en la que en todo momento se negó a hablar mal de Javier Duarte “es el gobernador”, no así de los riesgos “serios riesgos” que enfrenta el PRI en estos momentos.

¿Qué le preocupa más, el PAN o Morena?

“En la misma proporción. Los dos o cada uno por su lado, nos pueden hacer perder. Morena hasta con candidatos desconocidos gana ya que recoge el descontento ciudadano, amén de que Andrés Manuel López Obrador ya viene por la plaza y el PAN por su crecimiento inusitado está muy cerca de la victoria y créame que si llega Miguel Angel Yunes Linares gana… pero sí llega Juan Bueno Torio, también nos gana”.

“Se tiene que recomponer al partido”, remata.

¿Eso sucederá con Silva al frente del PRI?

“A ver. Apartemos a Silva. El ya está en el partido. Vamos a esperar a ver quién es el candidato a la gubernatura para que ponga orden, no destruyendo e imponiendo una nueva dirigencia, sino creando una estructura paralela donde la gente de todas las confianzas del candidato sea su coordinador de campaña, al igual que en lo electoral, organización, prensa, etcétera… ¿No le hizo así don Fernando al ser rechazado Dante Delgado por Agustín Acosta Lagunes?

¿Pero el dinero lo trae Javier Duarte?

“¿Quién tiene más dinero Duarte o la Federación?.. Y de nuevo me remito a Gutiérrez Barrios. Al cerrarle la llave el gobernador saliente bastó una llamada del candidato a Carlos Salinas de Gortari, a la sazón Secretario de Programación y Presupuesto, para que el recurso fluyera”.

¿Urge que el PRI se recomponga?

“Sí señor ya que podemos entrar en el tobogán del candidato independiente y esto nadie lo para”.

Ranulfo termina su Tehuacán y se despide a paso lento.

Tiempo al tiempo.

  

 

*Premio Nacional de Periodismo