Pese a la multiplicación en Veracruz de todo tipo de ataques en contra de las mujeres, el Instituto veracruzano de las mujeres (IVM) creado para atajar esas manifestaciones de violencia, se ha vuelto invisible y hasta inservible.

Si no fuera por algunos talleres o conferencias en los que participa su directora Edda Arrez Rebolledo nada se sabría de las actividades de esta dependencia, por ello las actividades de los organismos de la sociedad civil son más eficaces para crear redes de solidaridad de género y hasta llevar registros sobre el avance de la violencia contra las mujeres.