Contraesquina Política
Por Fernando Martínez Plascencia
28 de octubre de 2015

En Veracruz, la desgracia empezó desde que llegó al gobierno este mal gobernante que se llama Javier Duarte. Precedido de una mala fama por su cercanía con FHB, su paso por el gobierno ha sido testigo de una verdad insostenible: es un tipo insensible ante cualquier dolor. Quienes pensaron que su juventud y sus estudios serian la mejor carta de presentación para ser el mejor gobernador, se derrumbaron en los primeros minutos de su mandato. Véalo, un tipo sin ningún grado de sentimientos. Se mostró tal cual, de pies a cabeza, de qué está hecho este mal gobernante. Su indiferencia al atender a una madre de familia que desconoce el paradero de su hija allá en Orizaba, nos dibuja de cuerpo entero, el desprecio, por un lado, del dolor de las personas que sufren algún problema de inseguridad, y por otro, el hartazgo de los problemas diarios, que lo tienen hasta la madre. Ambos, el desprecio y el hartazgo reflejan el grado de ineptitud de un gobernante que nunca debió haber llegado a ocupar un cargo de tal magnitud.

Y en este grado de ineficacia e ineptitud, la “clase política”, aquella que aprobó tal aberración, tienen mucha, mucha culpa. Hoy se rasgan las vestiduras, pero ayer avalaron a semejante monstruo.

La desgracia, la verdadera desgracia de los veracruzanos, llegó desde el primer día que se instaló en palacio de gobierno, él y todo el sequito de pelafustanes y ratas que llegaron con Fidel Herrera Beltrán. No, amigo lector, los males para un gobernante no llegan en su último año de gobierno, Javier Duarte de Ochoa es la excepción. Llegaron desde el primer día en que se sentó en la silla de palacio de gobierno, su falta de capacidad arrastró a todos los veracruzanos a la incertidumbre, a la desconfianza, a la miseria, y a la pobreza.

No le importa el bienestar de los veracruzanos. La política la usa como medio para sentirse poderoso, y aplastar a quien se oponga a sus planes. Sí, es perversa su forma de ejercer el poder. Por donde se le vea es asquerosa la forma de disputar el control político, con tal de detener las aspiraciones de cualquier otro suspirante a la gubernatura, que no pertenezca al clan de la corrupción.

La imposición de Alberto Silva alias “El Cisne”, es la clara muestra de ello. Que terrible enfermedad padece este mal gobernante, que valiéndole una chingada, pisoteando la dignidad de una militancia, coloco a Regina Vásquez, ex alcaldesa de Acayucan como secretaria general. Ésta mujer, sin principios, sin valores morales, primero del PAN, ahora del PRI, es el reflejo mismo de la pudrición en que tiene sumido a su partido Javier Duarte. Su desesperación raya en la locura.

Pero todo tiene una razón de ser ¿Qué es lo que le preocupa en si a JDO? La verdad, la verdad, es que pronto dejará de ser gobernador, pronto dejará el “pinche poder” dijera el gozoso. Y entonces sí, su verdadero sufrir llegará, porque dejará de hacer tantas y tantas estupideces, tan acostumbrado a ellas. El verdadero sufrimiento para este mal gobernante llegará por esa causa, porque dejará de abrir la bocota para decir tantas sandeces. Fíjese, de qué tamaño es este mal gobernante que hoy tenemos, calificado por decir y hacer tantas estupideces. Qué grotesco, y abominable terminar así, vilipendiado, y ser el escarnio de todos. Ese es el pago a la insensibilidad, al desprecio, y al hartazgo demostrado por Javier Duarte.

Para los que hoy disfrutan de las mieles del poder es un gran gobernante, sino, cheque el video donde la señora Aracely Salcedo lo increpa, él solamente se limita a reír junto con su esposa, y nadie, absolutamente nadie, de los políticos que lo acompañaban, se dignó atender a la señora, no vaya ser que “su jefe se incomode”, de ese tamaño es el “respeto que le tiene esta maldita clase política”, a quien ha defraudado a los veracruzanos.

De que le vayan a hacer algo por tanta corrupción, desvío y saqueo de recursos públicos, ya lo verá usted, no lo tocarán ni con el pétalo de una rosa, recuérdelo, llegue el que llegue, llámese Yunes Landa o Yunes Zorrilla, no le harán nada.

Este país así funciona, desgraciadamente, esa es la verdad. La corrupción y la complicidad empiezan desde la residencia oficial del presidente de la  república. ¿A poco creen ustedes que si Javier Duarte no tuviera el apoyo de Enrique Peña Nieto actuaria así? Claro que no. Manlio Fabio Beltrones vino a sellar el pacto. Lo de Alberto Silva pasó por el escritorio de EPN.  Sacar el triunfo electoral, cueste lo que cueste, carretadas de dinero llegará para cumplir el propósito de JDO, y de EPN. Los demás que se jodan.

El estiércol en que se mueve la mayoría de los políticos, no distingue olores, ni colores.

Por cierto, ningún beneficio traerán los nuevos créditos que le autorizaran los cómplices de la corrupción a Javier Duarte, para pagar, según él, la deuda bancaria heredada. Se robaran todo el dinero como lo han venido haciendo desde que empezó la maldita administración que hoy, para desgracia de los veracruzanos, todavía encabeza. Ya lo verá, no habrá ninguna obra de infraestructura importante, vaya, ni siquiera para la siguiente administración.

El Tec. de las Choapas.

De forma callada y eficiente viene trabajando el ingeniero Marco Antonio Nava Argüelles, al frente de la dirección del Instituto Tecnológico del municipio de las Choapas. Resultados es lo que ha venido demostrando, dejando a un lado las grillas que pretenden demeritar su trabajo. Si algo caracteriza a este joven profesionista es su entrega total a un proyecto: Posicionar al tecnológico con mejor calidad en los estudios que se imparten. Con su llegada a este instituto, la matrícula escolar se ha incrementado, y esto se debe, a que hoy el Tec., se ha abierto a otros espacios de la región, pero que además, la calidad de su enseñanza atrae a muchos jóvenes para concluir ahí sus estudios profesionales. Ha tenido especial atención el ingeniero Nava Arguelles, en que los catedráticos cumplan con los estándares de la mejor calificación, para estar en condiciones de impartir alguna cátedra en este centro de estudios. Hoy por hoy, el Instituto Tecnológico de las Choapas, es ampliamente conocido, y esto no es gratuito, se debe al trabajo incesante de quien dirige este plantel. Llevarlo a otros niveles, es el propósito de su director, y esto lo viene logrando desde que asumió la responsabilidad encomendada. Seguramente su trabajo está siendo valorado por los altos mandos educativos. Minatitlán ha dado excelentes profesionistas que ponen en alto su nombre. Marco Antonio Nava Argüelles es orgullosamente de este municipio.