No hace falta que el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán vaya camino a Barcelona, España, para saber cual es su legado a Veracruz. Aún no terminaba su gestión y ya se sabía que heredaba un desequilibrio y quebranto financiero, una entidad en manos del hampa y lo peor, dejaba al frente de las instituciones a un grupo de analfabetas políticos que continuaron la degradación política y el saqueo de las finanzas públicas.

Ingenuo sería suponer que con Herrera Beltran fuera del país empezaran a resolverse los problemas que aquejan a los veracruzanos que por cierto preferirán verlo castigado y no exiliado; lo que ha quedado claro es que su apresurado nombramiento en el servicio exterior, anuncia que la operación política del proceso sucesorio en la entidad ya está en manos de los grupos nacionales que dominan desde el gabinete presidencial.

A propósito de este capítulo de la vida política en Veracruz, hace algunos meses la revista Forbes de circulación internacional público el nombre de Fidel Herrara Beltran entre los 10 políticos más corruptos del país, agregando que sería embajador en Grecia, sólo en este último dato no fue certera la publicación.