Mole de gente
Por Virginia Durán Campollo
15 octubre de 2015

Hoy es un día de fiesta para Veracruz: Fidel Herrera Beltrán se va. Exiliado, lo mandan a un consulado en Barcelona, España. Frenan sus ansias de torero, que empañarían los tiempos electorales venideros. La sombra larga, que se había enquistado. La dupla se disuelve. Dos gobernadores, coexistían en el estado. Era la mano que mecía la cuna, con la perversidad que lo distingue. Un hombre sin escrúpulos, que amasó una gran fortuna a base de la pobreza de sus ex gobernados. Una deuda de 100 mil millones de pesos, que ahoga a la población. Enriquecido político, hoy un empresario exitoso. No es un “mito genial”, es “la verdad histórica”. La historia de Veracruz, no registra tanto repudio como el que existe hacia el fidelismo. Nos heredó una “clase política” joven, prostituida en todos sentidos. Sus discípulos, gastaron millones para obtener un fuero, a través de una diputación federal, pues se saben qué es lo único les puede proteger. Las reynis y los metros sexuales, hombres y mujeres, sin moral, ética, respeto a nada sólo al poder y el dinero. Todos se prostituyeron e hicieron fortunas, sin pensar en nada más y pasando por todo lo más denigrante. Seguían las huellas del Mesías, sus enseñanzas “todo es barato, cuando se trata de dinero”. La compra de vidas, conciencias, autoridades, leyes al máximo. Fidel el gran corrupto y corruptor. El de los mitos y leyendas, algunas cercanas al averno. Una figura descompuesta, que suma a los políticos ávidos, ambiciosos, depredadores que la nación rechaza y quiere enjuiciar. *** De inteligencia brillante, la utiliza para el mal. Sus orígenes, son causa de su desequilibrio. Complejos muy grandes, que no corresponden a los demás absorberlos. De lo peor como gobernador a Fidel Herrera, el fidelismo y los llamados “chamacos de a fidelidad, nadie los quiere”. Reto que caminen dentro de los diferentes sectores sociales veracruzanos y escuchen de lo que ellos dicen. Lo contario, son espejismos reflejados en una prensa irresponsable a la que favoreció, como lo hizo con otros más que hablan de sus “bondades”. Sin embargo, hay real repudio. Aquellos que recibían dinero, no reflexionaban que era del erario público. Resolvía en lo inmediato, pero no en lo trascendental. Un hombre que desprecia a sus ideólogos. Lo hacía cuando infringía aquello del gran Jesús Reyes Heroles: en política la forma es fondo. Se desempeñó como un cacique dueño de vidas y con derecho de preño. Tenía “el pinche poder en las manos” y un sospechosísimo con el gobierno federal, que no lo había tocado. Pero llegó el día tan anhelado. Se sabe que las embajadas son castigos y los consulados nada relevantes. No le dieron una Secretaría de Estado ni una representación importante: simplemente se sacudieron, de lo que es una de las vergüenzas del PRI nacional. Fue una jugada de ajedrez muy inteligente. En el recuento de los daños, Veracruz fue más perjudicado que beneficiado en el fidelato con su herencia maldita: Gina Domínguez Colío, Edgar Spinoso, Jorge Carvallo Delfín, Erick Lagos, Gabriel Deantes, Carolina Gudiño, Elizabeth Morales, Adolfo Mota, la Ingram, Alberto Silva y los demás que llevan el oprobioso sello de la corrupción e impunidad. Fuerte golpe al duartismo, que cae aún más en el desamparo. Ahora los veracruzanos debemos estar alertas, soy cordobesa, para, dijera el cínico de López Portillo, ¡Ya nos saquearon, no nos volverán a saquear! Unidos con congruencia, aviso a los empresarios, podemos luchar en contra de lo que perjudica nuestros intereses, como la miseria en que nos encontramos. Es la hora. *** La intensa campaña orquestada en contra de los Yunes azules, otra idea estúpida de los asesores de gobierno, ha sido contraproducente. En el imaginario colectivo es una guerra sucia, porque se tiene miedo llegue alguno de ellos y cumpla con meter a la cárcel a todos los rateros de los dos sexenios. *** Patético Alberto Silva hablando de “delitos graves como lavado de dinero y delincuencia organizada”, cuando su hermano es acusado por lo mismo con sus ligas con Pancho Colorado, amigo de Fidel. Para exigir justicia, hay que tener la cola corta y el cisne la tiene muy grande pues también acusa enriquecimiento inexplicable y dejó una millonaria deuda en Tuxpan, cuando fue alcalde. La diputación y el triunfo en su municipio, costó varios cientos de millones. Lo mejor sería que la justicia veracruzana, vigilará a todos de los orígenes de sus fortunas. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá que tomar. Hasta la próxima.