Muy bajas expectativas se han generado entre actores políticos y sociales por la sustitución del Instituto Electoral Veracruzano por el Organismo Público Local Electoral (OPLE), desde su conformación, esta instancia que tendrá bajo su responsabilidad la organización de los próximos procesos electorales en Veracruz, ha sido cuestionada por la vinculación de sus integrantes con  grupos de poder identificados con los intereses del gobierno estatal, restando así su credibilidad por su falta de autonomía.

A la escasa confianza en el cambio de nombre y de integrantes en el consejo del nuevo órgano electoral, le sigue ahora un tropezón por su desmesurada solicitud de mil 163 millones 272 mil 310 pesos de presupuesto para el ejercicio fiscal del 2016, como si la economía y la disposición de recursos en el estado estuvieran en bonanza o peor aún como si la población estuviera deseando que se realizarán elecciones teniendo tantas necesidades.