Una nueva masacre,ahora al interior de una escuela de Oregon en los Estados Unidos, vuelve a horrorizar a su población y reabre el debate sobre la posesión, compra y venta de armas de fuego, que en aquella nación se  realiza como comprar alguna golosina pero que se consagra en la segunda enmienda de la Constitución, que establece el derecho a poseer armas.

A pesar de estos dolorosos acontecimientos, en la sociedad estadounidense prevalece una tendencia a armarse, incluso el propio presidente Obama, ha intentado sin éxito, promover reformas a la legislación que limiten  el acceso a las armas. Si bien es cierto que los niveles de violencia que se viven en aquel país son elevados, su postura armamentista está apoyada en la cultura de la guerra que predomina en una nación que argumenta la autodefensa para establecer constantemente conflictos con otras naciones