Aunque con el estatus de país observador, en un hecho histórico, este 30 de septiembre ha sido escogido para que un líder palestino ocupe la tribuna de la asamblea de la Organización de las Naciones Unidas y que la bandera de esa nación sea colocada de manera oficial en el edificio que alberga al foro más importante de convivencia entre las naciones del planeta.

Aún con la oposición de Israel y de los Estados Unidos, este día el presidente palestino Mahmud Abas reiterara su petición de desocupación de los territorios ocupados por Israel, como medida clave para evitar un levantamiento masivo que derive en una guerra generalizada en la región.