La aprobación de las medidas recaudatorias propuestas por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, muestra en primer lugar que por ahora es más urgente recaudar dinero, trasluce igual que el tema electoral ya está a la deriva y que su operación también requiere financiamiento.

De nada valió la ofensiva del empresariado veracruzano en contra del ejecutivo estatal para frenar a los diputados locales que sólo asistieron a cubrir el trámite de la sesión en el congreso del estado y apoyados en un discurso baladí, dejaron en claro para quién trabajan.

El incremento al impuesto a la nómina, obligaría al menos a decir cuál ha sido el destino de lo recaudado en años anteriores, aunque como en otras ocasiones la respuesta oficial será la misma: la opacidad.