El dirigente nacional del PRI Manlio Fabio Beltrones y el sub secretario de derechos humanos de la secretaria de gobernación, Roberto Campa Cifrian hacen el papel de abogados del diablo y de policías malos, al querer atajar el informe final de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que contiene opiniones nada favorables al gobierno mexicano, sobre la problemática que enfrenta el país en esta materia.

Beltrones, rudo y combativo, dice que en materia de derechos humanos, en México no hay nada que ocultar y  cuestiona el documento de conclusiones preliminares de la CIDH, en su opinión es una visión incompleta de la realidad mexicana. De la misma manera Campa Cifrian, más preocupado por su chamba que por los problemas que le toca resolver, cuestiona agriamente el informe argumentando que sólo se han visitado seis estados de la república y por tanto no se puede generalizar la problemática a una situación nacional.