Viernes Contemporáneo
Por Armando Ortiz
13 de octubre de 2015
  • El supervisor de la zona 05, Manuel Pérez Quintana es el denunciado
  • Pérez Quintana involucró a otros maestros y a la Sociedad de Padres de Familia para lograr sus objetivos

Apenas el día lunes, el gobernador Javier Duarte declaró en conferencia de prensa que no habrá tolerancia en cuanto a las irregularidades que los funcionarios públicos de su administración hayan cometido. Enumeró en esa misma conferencia a las personas que han sido sancionadas por cometer esas irregularidades. Sin embargo, al parecer, en la Secretaría de Educación de Veracruz esa advertencia llegó muy tarde. Apenas el pasado día miércoles 7 de octubre la maestra María Alejandra Vera Quiroz, con 28 años de antigüedad en el magisterio, fue cesada de su trabajo como académica de la Escuela Secundaria Técnica Industrial 128 (ESTI 128) de Xalapa, Veracruz. Las razones que se le dan para retirarla de su trabajo son: «Por sus conductas de hacer y de no hacer, preparadas, ejecutas y materializadas por Usted, y en su propio perjuicio». Es decir, la maestra preparó, ejecutó y materializó acciones en su contra. Sólo faltó decir que ella misma se denunció y que ella misma se sentenció.

Pero las razones reales de su cese son más escabrosas. El día 4 de junio de 2015, después de mucho tiempo de estar aguantando, la maestra María Alejandra Vera Quiroz se armó de valor y acudió ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos de Violencia contra la Mujer y Trata de Personas a denunciar al supervisor de la zona escolar 05 de Secundarias Técnicas, el ingeniero Manuel Pérez Quintana. De acuerdo con la denuncia, Pérez Quintana, quien en 2012 fungía como encargado de la dirección de la ESTI 128 (escuela donde la maestra Vera Quiroz laboraba) empezó de manera misógina a tratar a la maestra. Pérez Quintana en las reuniones de trabajo con los profesores se refería a ella como una «mujer insignificante» que no «tiene ningún valor» que debería entender que ahí, en esas reuniones de trabajo, no era nadie. Esa conducta misógina y de acoso laboral continuó por parte de Manuel Pérez Quintana hasta que un día mostró cuáles eran sus verdaderas intenciones.

De acuerdo con la denuncia penal, de la que este medio posee una copia, Pérez Quintana llamó un día a la maestra Vera Quiroz para decirle: «Las mujeres que tienen un buen puesto lo tienen porque se acuestan con un hombre importante como yo, si tú te acuestas conmigo seguirás siendo Coordinadora Académica y si te niegas vas a perder todo». Por supuesto, la maestra se negó, pero Pérez Quintana continuó con el acoso. En agosto de 2012 Manuel Pérez Quintana, todavía director encargado de la ESTI 128, llamó a la maestra para darle otra “oportunidad”: «…Si estás dispuesta a lo que yo te he pedido, si me dices que vas a cambiar, y que siempre vas a ser accesible conmigo y que vas a ser humilde, callada y sumisa cuando te necesite, te ratifico, de lo contrario te voy a poner a dar clases de inglés y a lo mejor afuera de esta escuela…» La maestra Vera Quiroz continuó firme sin acceder a las proposiciones del director. El acoso laboral se hizo más intenso. Tres años tuvo que soportar la maestra, pues ya se encontraba cerca de la jubilación que conseguiría después de 30 años de labor en el magisterio.

Manuel Pérez Quintana dejó la dirección de la Escuela Secundaria Técnica 128 y gracias al compadrazgo con el líder de la Sección 32, Juan Nicolás chico, consiguió ser supervisor de la zona 05. Pues desde ahí continuó con el acoso laboral. La maestra Vera Quiroz supuso que una vez alejado ese sujeto, ella iba a estar más tranquila. Pero en las reuniones de trabajo en las que se encontraba con el supervisor Pérez Quintana, éste se refería a ella con adjetivos peyorativos. En junio de 2014, en una reunión de maestros y frente a Mauricio de la Cruz Jiménez, Pérez Quintana dijo en voz alta: «A ese indio sí lo quieres, te abraza y te acuestas con él y a mí me desprecias y eso te va a costar caro».

Estas fueron las razones por las que la maestra María Alejandra Vera Quiroz decidió en junio de 2015 denunciar a Manuel Pérez Quintana por acoso sexual y acoso laboral. Los abogados a los que ella acudía le dijeron que sufriría mucho si denunciaba, pues la Sección 32 se ocuparía de crearle una circunstancia completamente adversa. A pesar de ello denunció y entonces el calvario se hizo un infierno.

Manuel Pérez Quintana utilizó a sus amigos para acusar a la maestra María Alejandra Vera Quiroz de ser una instigadora, una mujer que buscaba problemas que golpeaba a los alumnos y que los mandaba a retar al director de la escuela. Se utilizó también a la Sociedad de Padres de Familia para que firmaran un documento en contra de ella. Ante esta avalancha de señalamientos falsos en su contra, la maestra María Alejandra Vera Quiroz decidió ampliar la denuncia de junio de 2015 y en agosto de 2015 denunció también a todos los que habían participado en ese complot: Juan Montero Utrera, subdirector de Escuelas Secundarias Técnicas, Gerardo Dávalos Aguirre, Epifanio Mariano Márquez, Ángel Justino Galván Morales, Guillermina Badillo Uribe, Miguel Ángel Ortiz Melchor, César Vargas del Ángel, Marco Antonio Mendoza Barradas y José Luis Melgarejo Palmeros. Todos ellos se prestaron al juego de Manuel Pérez Quintana.

En el momento que Pérez Quintana vio que la maestra estaba decidida a todo, buscó con amenazas amedrentarla para que retirara la denuncia. En algún momento le dijo que a él no le iba a hacer nada porque Juan Nicolás Callejas hijo lo protegía. Pérez Quintana utilizó a Gerardo Dávalos Aguirre para negociar con ella. Dávalos Aguirre le ofreció que no la perjudicarían si ella retiraba la denuncia por acosos sexual en contra de Pérez Quintana.

Existen incluso registros de llamadas por parte de Tirso Ánimas, director de Secundarias de la Secretaría de Educación de Veracruz, quien también amenazó a la maestra para que retirara la denuncia. Una de esas llamadas se hizo por el teléfono de la Secretaría de Educación el día 23 de septiembre; el día 30 de septiembre Tirso Ánimas le hizo la última advertencia a la maestra, diciéndole que si no retiraba la denuncia la cesarían en dos días. En realidad tardaron siete días, pues el miércoles 7 de octubre, la maestra María Alejandra Vera Quiroz fue cesada, después de 28 años de labor magisterial, de su trabajo. Y todo por denunciar el acoso sexual y laboral por parte del todavía supervisor escolar Manuel Pérez Quintana. (Continuara)

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