El programa estelar del gobierno mexicano de combate a la pobreza denominado Cruzada Nacional Contra el Hambre, Sin Hambre, estaría favoreciendo los intereses económicos de las empresas trasnacionales como Nestlé, que se benefician de jugosas ventas de al menos 5 productos alimenticios que se adquieren mediante la tarjeta Sin Hambre, afectando además el consumo de productos locales.

En el informe “Observatorio Mundial del Derecho a la Alimentación y Nutrición” entregado a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),se señala que la Cruzada Nacional contra el Hambre (CNH) transfiere al año, 322 millones de dólares, alrededor de 5 mil 350 millones de pesos, a 717 mil tarjetas denominadas Sin Hambre, con la cual se pueden adquirir 15 productos alimenticios de los cuales un tercio se le compran a la Nestlé.