La presencia en México de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, revela una crisis en todo el aparato gubernamental responsable de garantizar derechos fundamentales; más allá de las fronteras también es visible que en nuestro país se están presentando situaciones similares a las padecidas en naciones donde se han instalado gobiernos autoritarios.

La desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y la violencia en contra del gremio periodístico en Veracruz, evidencian que la violación a los derechos humanos se convirtió en una constante y que la crisis del estado mexicano en la salvaguarda de los derechos fundamentales ha empeorado ha raíz de la colusión de autoridades con el crimen organizado.