Dentro de los crímenes de alto impacto que sucedieron la semana pasada en la entidad, se encuentra el asesinato del subagente municipal de la congregación de Temaxcalapa en Zongolica, que fue ultimado junto con su pequeño hijo,este lamentable hecho ha enardecido a la población y por varios días se han llevado a cabo movilizaciones populares en demanda de castigo para los culpables y mayor seguridad en la zona serrana, presa también del crimen organizado.

Resulta grotesco conocer que a esta desgracia se responda con medidas políticas y con una clara pretensión electorera enviando al lugar de los hechos al secretario del trabajo del gobierno de Veracruz, Gabriel de Antes, a entregar un vehículo que funcione para el traslado de enfermos y muchas promesas para mejorar la salud y la seguridad de la población, cuando todo mundo sabe que ninguna de estas son su responsabilidad institucional y se este ocupando la desgracia humana para proyección política.