El titular de la Secretaria de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos ha puesto el grito en el cielo y dice que en relación a la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, no permitirá ningún interrogatorio a miembros del ejército mexicano, esto después de que se abriera la posibilidad de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos(CIDH) busque obtener declaraciones de los militares que pudieran tener alguna información relacionada con estos hechos.

Es imposible que el general Cienfuegos ignoré que el gobierno mexicano ha firmado tratados y convenios internacionales que le obligan al cumplimiento en su territorio de lo establecido en esas protocolos, y si bien hasta ahora no hay señalamientos que impliquen directamente al ejército en la desaparición de los estudiantes, si hay indicios de que al menos los militares estuvieron enterados de la agresión a los jóvenes normalistas.