El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, anunció el incremento hasta en un 100 por ciento al salario de toda la policía estatal, sin duda un hecho necesario para estimular el trabajo de los trabajadores que exponen su vida en una de las regiones más conflictivas del país.

Se trata de atajar una de las fortalezas del crimen organizado que en muchas ocasiones tiene mayor capacidad económica para penetrar los cuerpos de seguridad a partir de la situación económica de las policías.

Desde luego que un aumento no caerá mal en estos tiempos de carencia económica, pero más importante será que en todo el paso se localice en el combate a los rezagos sociales, la oportunidad para evitar que continúe el reclutamiento por el crimen de los sectores más depauperados, principalmente de jóvenes carentes de oportunidades de desarrollo.