Aún cuando el estado mexicano niega que el fenómeno de la inseguridad pública este fuera de su control, cada día se presentan hechos que demuestran lo contrario. Concentrada la violencia en amplias regiones del país, es casi imposible que algún sector de la población quede ajeno a este fenómeno de inseguridad que padecen los mexicanos.

Ahora tocó el turno del gobernador electo de Guerrero Hector Astudillo quién se encontraba con su familia en un restaurante que fue alcanzado por un tiroteo; aún cuando dos de sus escoltas resultaron heridos y un transeúnte murió en la afueras del lugar, el gobernador guerrerense  ha negado que este haya sido un atentado en su contra.

Apenas hace unos días el ex gobernador de Colima Fernando Moreno Peña fue objeto de un atentado donde resulto herido de gravedad; se incrementa la ya larga fila de atentados contra personajes de la política en los estados, por cierto Héctor Astudillo tomara protesta como gobernador de Guerreo el 27 de Octubre, razón fundamental para no cerrar los ojos ante la posibilidad de que este ataque tenga visos políticos.