Al parecer en Veracruz existe un grupo delincuencial especializado en asaltar los domicilios de los periodistas que en sus comentarios describen la barbarie que domina en la entidad. Así lo nuestra una sucesión de atracos en contra del gremio periodístico y que este fin de semana toco padecer al destacado articulista Aurelio Contreras.

En estos casos no hay oportunidad de creer en la coincidencia ni en la posibilidad de delincuentes comunes; se trata de una pandilla que indaga todo tipo de movimientos, y sobre todo el perfil de las notas o comentarios de sus víctimas. Por ello el robo a la casa del periodista Aurelio Contreras no puede ser considerado un delito común.

Siendo Veracruz la entidad que registra el mayor número de víctimas de la violencia contra periodistas, es necesario alertar que el peligro para el ejercicio del periodismo libre es latente y que invariablemente es en las más altas esferas gubernamentales donde se localizan a los beneficiarios de esta situación de terror que se ha sembrado para acallar voces y someter al periodismo independiente.