Un apretón de las cúpulas de las diversas iglesias fue suficiente para que los diputados locales mandaran a la congeladora lo que permitiría el matrimonio entre parejas del mismo sexo en toda la entidad veracruzana.

Aún así, las parejas del mismo sexo que han decidido legalizar su unión ante autoridades; civiles han recurrido a diversas medidas como el amparo ante los tribunales federales para el ejercicio de sus derechos y es así que aún con resistencias, las oficinas del registro civil de diversos municipios han tenido que dar paso a la unión civil  civil que se han negado a formalizar los diputados mediante la aprobación en la ley estatal.