Místicos y Terrenales
Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez
14 de octubre de 2015
    • Los Yunes rojos dicen “no”
    • Un nuevo delegado del CEN cercano a Yunes

     

    Y cuando todo se preparaba para elevar al Cisne a las alturas tricolor, llegó el coletazo: Habrá nuevo delegado del CEN del PRI en Veracruz. Y será alguien cercano a los Yunes rojos.

    Dicen que será más que nada cercano a Héctor, que será la forma en que Manlio Fabio le dirá a todos la estima que tiene por su compañero de batallas.

    Afirman que será el mensaje al fidelato en el poder, de que hay otras formas de llevar las cosas en el partido, porque no siempre quién está en la Presidencia estatal lo maneja todo.

    Y todo comenzó porque había que volver a poner al Cisne en la contienda.

    Había que inventarse algo para revivirlo. Los pleitos con Miguel Ángel Yunes ya no redituaban puntos de imagen y presencia.

    Son tres meses o menos los que quedan para determinar quién será el candidato del PRI a la gubernatura del estado y los únicos nombres que suenan son los de los Yunes rojos: Héctor y PepePepe y Héctor.

    Su nombre se diluía cada vez más, quedando sólo en los portales de noticias y en los periódicos “amigos”, propiedad de funcionarios del gobierno del estado, socios y familiares de la cúpula del poder… De esos que nadie lee: portales que luego pasan semanas sin que se muevan, periódicos que se tiran por montones en los lugares en donde los dejan, porque nadie se los lleva.

    Un nombre que se cubría con polvos del olvido.

    Algo había que hacer para levantarlo….

    ¿Pero, qué…?

    Y entonces surgió la gran idea, una idea grandotota, una ideototota… que además no era nueva, si no que venían rumiando desde muchos meses atrás: Hacer el cambio de dirigente estatal del PRI, para poner a alguien de “ese lado”, del grupo del fidelato.

    Pero el nombre que surgió ya no fue el de Gabriel Deantes, si no que de plano se mencionó a Alberto Silva para ocupar la presidencia del PRI estatal.

    ¡Genialidad total!

    Y no se le ocurrió a quien realmente manda en el estado, si no a otra persona, a alguien cercano, muy cercano a Alberto Silva.

    ¡Hay que poner a Alberto Silva en el PRI!

    ¿Para qué?.

    – Porque desde ahí puede crecer, se puede pelear con “el perro” (el nombre cariñoso que los miembros del fidelato le dan a Miguel Ángel Yunes Linares) y ganar titulares, porque puede recorrer el estado diciendo que él es “el bueno” y bajándole simpatizantes a los turcos rojos (como le dicen de cariño a los Yunes rojos)

    Fue la respuesta que se dio.

    Pero otra idea más grande surgió:

    – Hay que decir que Pepe Yunes ya pactó para que se de el cambio.

    ¿La intención de esto?

    Crear la imagen de que el Senador peroteño ahora estaba con Javier Duarte, con el fidelato, que las alianzas entre el gobernador y Héctor Yunes estaban rotas.

    ¿Por qué apoyar a Pepe ahora?.

    No, no hay apoyo. Es simplemente el uso de un artilugio para generar una pantalla.

    Y entonces se dio la orden de comenzar a difundir la especie y de “avisar” en México que se haría el cambio de dirigencia estatal.

    A los medios se les dijo que Alberto Silva será el nuevo dirigente, pero con algunos columnistas se difundió la versión de que se busca posicionarlo, colocarlo en un escenario por la sucesión gubernamental en el que nunca ha podido estar.

    Las últimas encuestas lo muestran con menos de dos puntos de aceptación y menos de 4 puntos de ser conocido.

    Muy, muy bajo.

    Y el rumor se multiplicó como plaga apocalíptica montada en los medios de información, impulsada por la voz oficial que anunciaba el trascendido, la nueva nota.

    Y Alberto Silva tomó el teléfono y comenzó a llamar a sus conocidos, para comunicar la buena nueva. Sus cercanos, sus operadores, comenzaron a realizar lo propio para sembrar los vientos que quieren volver la brisa que incha la vela de su navío, donde un el ave expande las alas… Pero pueden ser vientos sembrados con los que se recojan tempestades.

    Después de sembrada la especie, contestó el teléfono para dar las entrevistas y decir que sí, que sí va, que es el próximo dirigente estatal del PRI, y ratificar lo difundido en primer momento.

    El teatro ya camina.

    Pero ¿dónde está la convocatoria para hacer el cambio?.

    Martes 13 de octubre del año 2016… Y aún no salía.

    Pero Alberto Silva, el favorito de Javier Duarte para sucederlo en el gobierno del estado de Veracruz, ya está preparado.

    Y otra vez se abre la confrontación con los Yunes rojos, esos a los que Duarte les prometió mil y un alianzas para que lleguen al gobierno del estado y que una y otra vez ha demostrado que lo suyo, lo suyo, lo suyo… es Alberto Silva.

    Héctor Yunes en un comunicado consideró que cambiar la presidencia estatal del partido a tres meses de elegir al candidato a la gubernatura, sería como emitir una interferencia en un proceso en marcha, además de que “la tradición dentro del partido marca que la evaluación de cambios en la dirigencia se da una vez que ha concluido el proceso de nominación de candidato a gobernador, no antes”.

    Y mientras le ha dicho a su amigo, a Manlio Fabio, que le mande un nuevo delegado del CEN del PRI al estado; uno alejado del fidelato y cercano, que esté muy cerquita de él.

    Cambiar a Jesús Medellín Muñoz, quien ha sobrevivido a muchos, pero muchos presidentes del PRI estatal, incluyendo a los dos Yunes rojos. De hecho, creo que está desde que Miguel Ángel Yunes fue presidente del PRI estatal. Muchos, muchos años, que parecen llegar a su fin.

    Por su parte José Yunes rechazó la versión difundida de que hubiese pactado con el gobernador Javier Duarte la llegada de Alberto Silva a esa posición.

    Reitera que sigue lejos, muy lejos del fidelato, si no que al contrario mientras más lejos de quienes están hoy en el usufructo del “pinche poder”, mejor.

    Alberto Silva, dice Pepe Yunes, no aglutina a las diversas expresiones priistas. E insiste que él y su corriente política no van ahí.

    Ya son dos fuerzas amplias que no quieren a Silva.

    Pero en cambio algo extraordinario hicieron los dos senadores del PRI, quienes apoyaron la permanencia del actual dirigente estatal, Alfredo Ferrari, quien le ha sido fiel al fidelato, corriente que lo puso ahí, pero a quien le reconocen un trabajo político de recomposición del partido.

    Entonces ¿Ferrari se va o se queda?

    Por lo pronto los terrenales desde acá, desde esos vientos nada más se ven soplar, observamos como los místicos se mueven sembrando sus tempestades para que el polvo del olvido no los cubra.

    Pero de algo estamos seguros los terrenales.

    No queremos más fidelato.

     

    CRÍMENES CONTRA PERIODISTAS, SIN RESOLVER. El robo a la casa del periodista Aurelio Contreras y su pareja Mónica Mendoza indigna porque son muestras de que la violencia y la inseguridad siguen prevaleciendo en Veracruz, frente a un gobierno que no puede brindar garantías a los habitantes del estado.

    El suyo puede ser otro caso más sin resolver, como ocurrió con el asalto a la casa del también columnista Edgar Hernández.

    Los casos son muchos, pero en verdad muchos. Un recuento de algunos de los hechos conocidos está aquí http://misticosyterrenales.blogspot.mx/2015/03/misticos-y-terrenales-robos-periodistas.html