Cefereso-N.-5-Perote-VeracruzRedacción- 2015-10-0709:30:12

El penas federal de Perote, uno de los seis Ceferesos donde se resguarda a los reos más peligrosos, tiene problemas de sobrepoblación y hacinamiento, situación que provoca el aumentos de conflictos y riñas entre los internos.

De acuerdo lo publicado por Reporte Indigo, en un reporte de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), tan solo en lo que va de este año se han registrado 236 peleas dentro de las cárceles federales, las cuales han involucrado a 445 internos.

Las prisiones federales con mayor problema de sobrepoblación y hacinamiento son Puente Grande (Cefereso 2 de Occidente), Almoloya (Cefereso 1 del Altiplano), Perote (Cefereso 5 de Oriente), Guasave (Cefereso 4 Noroeste), Hermosillo (Cefereso 11 de Sonora) y Matamoros (Cefereso 3 Noreste), en donde se han registrado el 80 por ciento de las riñas entre reos documentadas por el sistema carcelario.

Del total de quejas que se reciben en la CNDH referentes a hacinamiento por sobrepoblación, al menos el 70 por ciento de ellas involucran al sistema federal de prisiones, en donde se responsabiliza a los encargados del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social de negar la reubicación de los reos.

Los señalamientos de los quejosos indican que la negación para reubicar a los internos es solo un capricho de los encargados de las cárceles federales, pues mientras hay sobrepoblación en algunos penales, en otros tienen ocupaciones que no llegan al 50 por ciento.

El reporte de la condición de sobrepoblación que existe en cárceles federales, emitido hasta el mes pasado por la Secretaría de Gobernación (Segob), revela que nueve prisiones federales bien podrían atender la despresurización de reos de los centros penitenciarios federal más importantes, como Puente Grande y Almoloya, en donde existen celdas diseñadas para un reo que a la fecha contienen hasta seis internos.

Del ocio a la violencia

El sociólogo Rubén Martínez Soto, investigador de la Universidad de Guadalajara, detalla que una de las causas principales de las riñas en penales federales con sobrepoblación tiene que ver con los largos periodos de inactividad en que se mantiene a la población carcelaria.

Martínez Soto, quien elabora un informe sobre hacinamiento en prisiones mexicanas a solicitud de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), señala que en aras de las condiciones de seguridad que se establecen dentro de las cárceles federales también se sacrifican las actividades de distracción de los internos, quienes son obligados a permanecer en sus celdas, de 3 por 2 metros, por periodos de inactividad documentados de hasta dos meses

Las celdas asignadas para los reos de las cárceles federales son de dos tipos: las comunitarias –en las áreas de sentenciados- diseñadas para tres personas y que actualmente son habitadas hasta por nueve reos, y las individuales –en el área de procesados- que son ocupadas por hasta seis internos, que tienen que cohabitar las 24 horas del día, sin posibilidad de actividades al aire libre.

Colgados de la celda

De acuerdo a versiones que los propios internos, expuestas por sus familiares al tramitar en diversos juzgados el traslado a otros centros penitenciarios del país, algunos presos de Puente Grande, principalmente de los modulo Uno, Tres, Cuatro y Cinco, donde se encuentra una parte de la población aún en proceso, duermen colgados de las celdas.

Es tan limitado el espacio dentro de las celdas –explican-, que algunos se tiene que colgar con la sabana de la puerta de la celda, sujetos por el tórax o axilas, para poder dormir. Es imposible que seis personas puedan dormir en un área de menos de cinco metros cuadrados. Solo hay una cama en algunas celdas, y esa se la sortean todos los días. Otros presos tienen que dormir unos encima de otros.

El problema se complica cuando se trata de utilizar el retrete. Debido a las mínimas dimensiones de las celdas, siempre hay dos presos cerca del excusado. Nadie puede defecar con privacidad. En los mejores casos existe el acuerdo entre los presos para excusar todos de manera consecutiva a la misma hora del día. Cuando no hay esos acuerdos sobrevienen las riñas por la molestia que causa ola fetidez.

Otro punto de conflicto que se genera en forma diaria entre los reos hacinados en los penales federales con sobrepoblación, es al momento del baño. Los oficiales de turno solo permiten el funcionamiento de la regadera en cada celda por espacio de siete a 10 minutos. En el mejor de los casos los reos se duchan en periodos de un minuto y 30 segundos.

Al no existir actividades al aire libre, los reos pasan las 24 horas del día dentro de su celda, sin ninguna actividad por realzar. La mayoría intenta pasar el día escribiendo cartas o dibujando, pero no hay espacio ni para escribir en el suelo. La única mesa de concreto de la celda se la turnan en los internos en periodos de media hora.

Aun así, el gobierno federal asegura que el costo de manutención de los presos federales asciende a 34 mil 883.95 pesos anuales por cada preso, tomando en cuenta solo a los que se encuentran recluidos en Ceferesos, cuya cifra llega 48 mil 825 internos

Reporte Indigo/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO