De confirmarse el arribo de Ana Guadalupe Ingram Vallines, a la Delegación federal de la Secretaria de Desarrollo Social (SEDESOL), se estaría exhibiendo una despreocupación por parte de la federación ante el incremento de los indicadores de pobreza que se viven en la entidad y sobre todo se confirmaría el uso político de las instituciones para dar acomodo a personas de bajo perfil profesional.

Anilu Ingram, como es conocida en el ambiente político, tiene el mérito de formar parte del grupo de mujeres protegidas por el ex gobernador Fidel Herrera, y en caso de concretarse su nombramiento, sería la primera ocasión en que una ex reina del carnaval jarocho tuviera bajo su responsabilidad los programas destinados al combate a la pobreza.

El único dato académico que resalta de la ex conductora de televisión, es su Maestría en Alta Dirección de Gobierno y Políticas Públicas por el Instituto Ortega y Gasset, una escuela cuestionada académicamente a la que recurre medio gabinete Fidelista para lograr algún grado académico sin esfuerzo alguno.