Javier
Entre lo utópico y lo verdadero
Por Claudia Guerrero Martínez

05 de octubre del 2015.

Las múltiples enfermedades de Javier Duarte

Desde el inicio de este sexenio, Javier Duarte de Ochoa ha intentado ocultar sus enfermedades físicas por el estrés, los malos hábitos y quizá, herencias familiares… Sus más allegados, conocían de ésta problemática y sus ingresos a diferentes hospitales se han hecho ya una costumbre… Les cuento inteligentes lectoras y lectores…

Después de los sucesos sangrientos, uno de ellos, ocurrido el 22 de septiembre del 2011, fecha emblemática para ésta administración, por la localización de 35 cuerpos tirados, en plena luz del día y frente a propios y extraños, a un lado del WTC de Boca del Río, durante el XI Encuentro Nacional de Presidentes de Tribunales Superiores y de Procuradores Generales de Justicia… En ese entonces, el titular de esa dependencia veracruzana, Reynaldo Escobar Pérez literalmente “empinó” al Gobernador de Veracruz, al informarle que según la base de datos de Plataforma México, “todos” los cuerpos fueron identificados y pertenecían a grupos involucrados con el crimen organizado… En ese momento, Javier Duarte declaraba: “Este hecho confirma ésta triste realidad, los que eligen mal, terminan mal, al final el crimen paga mal”… Días después se publicaba la lista de nombres de los cuerpos reconocidos por sus familiares, muchos de ellos, empresarios y estudiantes secuestrados, además, cadáveres de reos fugados semanas antes, de penales veracruzanos…

Ante el ridículo internacional y evidenciar haber “chamaqueado al propio Gobernador de Veracruz, las siguientes semanas fueron demoledoras para la salud de Duarte de Ochoa…Y todo, gracias a sus ineficientes colaboradores y más, por otros sucesos trágicos el 7 de octubre del 2011, al localizar la Marina, 20 cuerpos en el Fraccionamiento Jardines de Mocambo; también, la misma corporación federal encontró 11 cadáveres en una casa ubicada en el Fraccionamiento Costa Verde y uno más, en el Fraccionamiento Costa de Oro… Un total de 32 de cuerpos más, a los 35 encontrados frente al WTC, desencadenaron la fulminante renuncia de Reynaldo Escobar Pérez como Procurador General de Justicia del Estado…El 12 de marzo del 2012 Javier Duarte externó en una entrevista a un medio de comunicación local: “Viví días horribles; traigo un reflujo que ya parece el periférico, días terribles, sin embargo, tuve que entrarle”…

En febrero del 2014, Javier Duarte inició una rutina de ejercicios y bajar de peso, con la finalidad de mejorar su salud… Rumores indicaban, la posibilidad de haber ingresado al Yoga, por asesoría de su esposa Karime… En los siguientes días, la burla y señalamientos en Redes Sociales por su inusitada intención de bajar de peso y ejercitarse con su Gabinete Estatal, lo hicieron declinar en su decisión de recomponer su salud física… El 1o de octubre de ese mismo año, Notiver publicaba que Javier Duarte estaba enfermo y el mismo Gobernador de Veracruz había comentado, un día antes a este medio de comunicación estatal, vía mensajes al celular, no haber acompañado a su esposa a España, para asistir a su titulación del Doctorado, por problemas de salud y su condición anímica era pésima…

En los meses siguientes, sus constantes ausencias y los fuertes rumores de estar bajo prescripción médica, por tener un esquema de alteración nerviosa, incrementaron las suspicacias y aseveraciones de que el Gobernador de Veracruz estaba enfermo… En otros comentarios, hasta se especulaban unas inusitadas vacaciones y en realidad, Javier Duarte de Ochoa estaba en tratamiento médico en una clínica en Chicago, Illinois, en los Estados Unidos…

Hace cuatro meses, aproximadamente, Javier Duarte de Ochoa ingresó al Hospital Ángeles de la capital del Estado, por un preinfarto… La secrecía en el tema se ocultó afanosamente y sólo unos cuántos, además de su familia, conocieron la problemática… El esquema médico aseguraba que gracias al estrés y los malos hábitos, el corazón de Javier Duarte había resentido… Si se informaba a la opinión pública, sería un escándalo nacional, pues todos y sin equivocarnos, han pedido su renuncia inmediata por el sinnúmero de desatinos realizados por Duarte y sus desfuncionarios… Y hasta sus enemigos, que son muchos, al conocer su estado anímico, le pedirían de inmediato su petición de licencia al cargo…

A estas alturas, la administración atravesaba y hoy continúa, con el evidente colapso financiero y de pedir su separación al cargo, no daría tiempo para la entrega-recepción, poniendo en evidencia las anomalías administrativas y el desaseo gubernamental… Es tanto el cochinero sexenal, que en vez de ir a un hospital, Duarte iría directo a la cárcel… Por eso y por muchas cosas más, se omitió su condición física… Javier disminuyó totalmente el ritmo de las actividades y sólo asistía a los eventos más importantes…

Días antes del asesinato del fotoreportero Rubén Espinoza Becerril, Duarte de Ochoa estuvo en tratamiento médico… Su ausencia se notó porque en eventos trascendentales, el Gobernador de Veracruz no acudía a ellos… Con los sucesos trágicos ocurridos en la Colonia Narvarte, en el Distrito Federal, se evidenció ésta ausencia y en los siguientes días, todos nos preguntábamos dónde estaba Javier Duarte, para que respondiera por los señalamientos tanto mediáticos, de activistas sociales, así como de periodistas estatales y nacionales… En esos días, ante la barbarie difundida por ejecuciones realizadas por mentes perversas, el Gobierno de Veracruz no podía contener el dique ante la crítica generalizada, quien señalaba como autor intelectual al propio Javier Duarte…

Diez días después de las ejecuciones en la Narvarte, reaparece el empleado de los veracruzanos, pidiendo a la Procuraduría General del Distrito Federal, ejercer su derecho de declarar ministerialmente en torno a los hechos y sobre la salida de Rubén Espinoza de Veracruz…Los días y semanas siguientes, ante el linchamiento mediático y en Redes Sociales, el Gobierno del Estado orquestó una enorme compra de medios nacionales para publicar notas inducidas en defensa de Duarte y entrevistas pactadas para que el Gobernador de Veracruz se viera como un mártir ante sus detractores políticos y sociales… Algo que lógicamente, nadie creyó…

En la toma de protesta de Juan Carlos Molina Palacios a la CNC, en el WTC, la compostura de Javier Duarte se perdió por completo. El Gobernador de Veracruz se colocó como un peleador callejero y su investidura fue degradada por las risas y comentarios de los asistentes, quienes vieron a un Mandatario Estatal, convertido a un bufón para alegrar el evento… Y esto no es normal… Quizá por su estado anímico y los nervios hechos trizas de un Javier Duarte enfermo… La presión y el estrés sufrido, tuvo que salir en cualquier momento… Lo malo, en qué forma…

Y Javier tiene la culpa… Desde el inicio de ésta administración estatal, el Gobernador de Veracruz ha permitido que sus colaboradores hagan lo que quieran… Los grupos internos han enfrascado una guerra sin cuartel, en la cual, todos se golpean de forma mediática y política, enrareciendo el clima gubernamental y poniendo presión a todo… Y al ver esto, Duarte sale a recomponer, lo que sus funcionarios hacen… A aclarar, lo que sus servidores públicos dicen… A desmentir, lo que sus trabajadores niegan y peor, a ocultar las ineptitudes de sus colaboradores…

Por eso, no nos extraña el colapso de Duarte… Sabemos, de los problemas en su relación con la Primera Dama… Sabemos, de su afición a relaciones y amistades tóxicas y de no llevar una vida sana… Es parte del poder enfermizo que destruye relaciones y amistades… Y además, se pierde la lealtad y el agradecimiento… Una lástima, pues quienes conocieron a Javier en el antes, durante y después, hoy no saben quién está sentado en la Silla Estatal…

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