4706294854_e74a34eb79_oContraesquina Política
Por Fernando Martínez Plascencia
9 de octubre de 2015

Algo pasa por el cerebro edematizado de Alfredo Ferrari Saavedra, dirigente estatal del PRI. Negar lo innegable. Su necedad lo idiotiza y lo ciega.

Dice que no hay distanciamiento entre Héctor Yunes Landa y su partido, digo, la verdad, se necesita ser muy estúpido o muy tarugo como para decir tantas sandeces. Hasta el más ignorante de la política se da cuenta que las cosas al interior de su partido andan mal, y parece ser que se pondrán peores.

Posiblemente, si él como dirigente, decidiera la forma de selección del candidato del PRI, posiblemente se pensaría otra cosa, pero está claro que quien decide ahí se llama Fidel Herrera Beltrán, digo, Javier Duarte De Ochoa. Desafortunadamente así es, digo, desafortunadamente, porque el daño terrible que ha causado con su forma de gobernar, ha puesto al borde de la derrota a quien se elija, cualquiera, el que sea, no la tendrá muy segura. En el fondo, quizá, lo que más les convendría, tanto a Héctor Yunes Landa, como a José Francisco Yunes Zorrilla, es hacerse a un lado. Veracruz se encuentra sumido en la putrefacción de la corrupción, por causa de este mal gobernante. Es una vergüenza lo que estamos pasando La desconfianza en un gobierno que ha saqueado los recursos públicos, lo colocan al borde del precipicio, y de la derrota electoral. Ahora que, si la obsesión de ambos senadores es poner fin a tanto robo indiscriminado y de llevar a la cárcel a tanto ladrón que hay en el gabinete actual, púes pudiera ser justificable, y valida su legítima aspiración, toda vez que los veracruzanos deseamos que así sea, que vayan a la cárcel los que mantienen en la bancarrota al estado, pero si van a llegar a cubrir y a convertirse en cómplices, pues estaría muy, muy mal.

Al final de cuentas, lo que va a suceder, pese a lo que dicen diversos analistas acerca de quién será el candidato, no vendrá de la decisión del actual mal gobernante. La decisión se tomara, pese a quien le pese, desde el mismísimo Comité Ejecutivo Nacional del PRI, y con el visto bueno de Enrique Peña Nieto, no hay que desgastarse tanto, todo lo que sucede en Veracruz está en el escritorio de EPN.

Siempre lo hemos dicho, un tercero en discordia será la solución. Nadie sabe para quién trabaja, esa es la verdad, analícelo. El desgaste de ambos grupos, o de los grupos políticos, terminara favoreciendo a otro.

Así las cosas, los corrutos como Alberto Silva, Jorge Carvallo, Edgar Spinoso, Erik Lagos, Adolfo Mota, y otros más, propuestos por el clan de la corrupción, no tendrán oportunidad de seguir saqueando al estado, y los Yunes, Héctor y Pepe, marcaran distancia, para que, quien sea el elegido, encuentre el camino despejado, y en completa calma política. Primero eso, y luego el candidato. La orden presidencial viene en ese sentido. Falta un buen tramo, y todo puede cambiar, pero en este momento así están las cosas “allá arriba”.

A estas alturas, la verdadera lucha, no es por imponer candidato de la fidelidad, no, la verdadera lucha es porque no lleguen los Yunes, ni los del estero del pantano, ni los otros.

Ah, dice el inepto de Alfredo Ferrari que tampoco hay división en el interior de su partido, quizás, pero la verdadera división y distanciamiento se da entre los principales actores políticos. El PRI, en este caso, sale sobrando, es el cascaron únicamente. Completamente rebasado este inútil dirigente, su palabrería a nadie convence.

Renato Tronco y su muerto.

“Quien no quiera ver fantasmas que no salga de noche”, dice por ahí un refrán, parece ser que esto se le olvido, o no se lo dijeron a Renato Tronco Gómez, actual diputado local, con licencia para no hacer nada en el congreso local, que se aparece únicamente para cobrar su dieta sin hacer nada. En fin. Vaya, hasta su caballo “Tentación”, tiene sueldo, de ese tamaño el cinismo de un legislador.

La tregua termino. Aquel muerto que ya “descansaba en paz”, aquel muerto que ya no quería saber nada del mundo de los vivos, ha salido de ultratumba, quien lo hubiera pensado, parecía olvidado el asunto, pero resulta que RTG, ha pateado a los que los han mantenido en el poder, y le han dado de comer, esa es la verdad, sin el apoyo del gobierno de la fidelidad, no hubiera librado la cárcel, ni hubiera sido representante popular nuevamente.

Si la indicación es el desafuero, para que responda por el delito de ser el autor intelectual de aquel homicidio en contra de su regidor, Alfredo Pérez Juárez, seguramente le echaran montón los diputados al servicio de Javier Duarte. Miren, esto terminara, como siempre terminan los casos en los que se busca llegar a arreglos políticos, es decir, no pasara nada, únicamente que a RTG, habrán de ponerle un hasta aquí, como alborotador en contra de quien le ha permitido continuar en la política. Desde luego, este arreglo, incluirá que deje a un lado sus insensatas aspiraciones de querer ser candidato independiente, que dicho sea de paso, no tiene ninguna posibilidad, la gente lo conoce, no por buen legislador, sino como un zángano, y vividor de la política.

Renato Tronco Gómez es parte del gobierno que hoy descalifica, tacha al otro inútil de Gerardo Buganza de ser parte de la corrupción, pero se le olvida decir, que él mismo ha sido protegido de este mal gobierno, que se convirtió en cómplice del homicidio que hoy le reviven, que no se olvida ni se olvidara, sino que le pregunten a la viuda y a sus hijos.

“….ya vieron que soy alguien con fuerza, y que los veracruzanos están hartos de los actuales gobernantes…”. Es cierto, estamos hartos de gente como él. Es asquerosa, y cínica la declaración de este miserable tipo, que no tiene ninguna vergüenza de ninguna índole.