Termina la política de un sólo hijo en China, durante cuatro décadas este país asiático había impuesto una rigurosa política en el control natal a los habitantes de la nación más poblada del mundo, permitiendo únicamente la procreación de un hijo a cada matrimonio, esto con el fin de racionalizar el consumo de agua y aunque posteriormente se permitió un segundo hijo solo si el primero era niña, las restricciones se mantuvieron.

Ahora la China comunista permitirá dos hijos, con la finalidad de atajar el envejecimiento de su población, se calcula que en 2050 China tendrá más de 400 millones de personas mayores de 60, cuestión que afectaría la economía por la condición de su fuerza de trabajo y por otro lado busca compensar el desequilibrio de género que registra 116 varones por cada 100 mujeres, fenómeno originado en los abortos y abandono de niñas.