Hoy toca
Por Francisco de Paula
26 de octubre de 2015

“Gobierno abierto no es únicamente la publicación de información sino la apertura que permite la interacción.”

Jacqueline Peschard Mariscal

Expresidenta del IFAI

El gobierno abierto de Américo Zúñiga no sólo le miente a los xalapeños, se finge o se simula, se maquillan obras y datos, se les oculta información, sólo así podrimos entender, porque se autoproclama el primer municipio en compartir sus datos abiertos, los que, dicho sea de paso, son mini datos abiertos de poca y baja intensidad

En esta nominación, no participaron, los intelectuales, los académicos, los periodistas y los comisionados del instituto veracruzano de acceso a la información, si a los líderes de colonia, si estudiantes e invitados a un hackathon encuentro de programadores que le sirvió para legitimar su terrible opacidad.

Sobra decir que las evaluaciones del IVAI, que pudieran darle ese mérito, no fueron solicitadas; las autoridades de Xalapa han optado por salirse del gobierno abierto de ese órgano garante, como una respuesta autoritaria ante la negativa de los comisionados a frenar los reiterados llamados a el sujeto desobligado que se sigue negando al cumplimiento de la ley de transparencia del estado.

Tres conductas caprichosas son las máximas de la opacidad del ayuntamiento Xalapeño.

  1. El munícipe se niega a potenciar la transparencia institucional que lo obliga a una gestión pública escrutable, único tránsito a la rendición de cuentas.
  2. El alcalde es enemigo de la participación ciudadana, su conducta es petulante ante la exigencia del derecho a saber, sobre la gestión pública.
  3. Américo es renuente a que los xalapeños incidan con propuestas y correcciones a los objetivos de los programas y proyectos públicos municipales, el prefiere colocar sus magros logros en formatos interactivos de escaza credibilidad de su mundo de caramelo.

En síntesis, el gobierno abierto que él propone es igual o menos transparente al que está obligado, la pregunta que la sociedad debe hacer al alcalde que los desgobierna es ¿qué hace y cómo lo hace?

La exigencia de los xalapeños es la de una sociedad actuante, que ejercita una constante rendición de cuentas y que sus autoridades no han entendido que también es una nueva relación entre las autoridades con la ciudadanía.

Américo, debe abrirse a los sectores sociales para emprender el largo y sinuoso camino hacia las metas y programas de su gobierno que intenta resolver problemas con ocurrencias o ciertos medios y remedios poco veraces, debe basar su gobierno, en un diálogo que vaya de lo virtual del internet a la realidad social.

De no hacerlo correrá el peligro de interpretar con fidelidad a algunos clásicos de la política actual, cuyos consejos llevarían a la capital, al fracaso del proyecto político para el caso que su amigo, el senador José Yunes Zorrilla, sea nominado.

El gobierno abierto de la capital debe ser un camino a la comprobación de la democracia efectiva, es decir, aquella en la que las normas y los procedimientos democráticos son eficientes o eficaces.

Pero cuidado, los ediles de su gobierno abierto pueden ser además de compañeros de cabildo, los déspotas favoritos de la opacidad pública, atmósfera siniestra que se cubre con la luminosidad de su horrenda comisión de membrete,

El gobierno municipal se ha convertido en una secta cómplice de funcionarios oportunistas: amos de la simulación que sólo por conseguir méritos inmerecidos traicionan las mejores causas.

Un gobierno que en dos años no se nota y que a la mitad del camino no aprende. Los datos abiertos van a una velocidad de una silla de rueda en la supercarretera de la información. De ese tamaño es su propuesta.

Expediente público en la Xalapa mía, no sólo hay calles con baches y poca iluminación, servicios municipales de mala calidad además de las banquetas destruidas, de la mala señalización urbana de los dobles números de las casas de los problemas de los taxis carteros y ciudadanos para localizar un domicilio

Ahora, ante la falta de placas de los nombres de las calles, hay que agregar el dato abierto de que a 8 meses de que se le solicitó, nos revela que en la ciudad hay más de 150 colonias de la ciudad, que no sólo carecen de servicios públicos, sino también de identidad postal, y si no tienen código postal de qué sirve que tengas calles que no son calles, ¿dónde están?, ¿quiénes viven ahí‘?, ¿cuántos xalapeños viven ahí?, ¿cómo llegaron ahí , los datos abiertos de este municipio podrán darnos respuestas, esperamos que no sea después de recién concluida el proceso electoral , mismo que está por comenzar.

Expediente privado. Se acumulan las demandas laborales en contra del ayuntamiento de Xalapa, los funcionarios municipales acuden a las diligencias bien o mal asesorados, negando todo, sin detenerse a pensar que pudieran caer en falsedad ante la autoridad, algunos podrían ser denunciados por la actualización de una conducta delictiva por no escuchar el apercibimiento de ley.