Habitantes y visitantes de Xalapa saben que la capital del estado se ha convertido en una ciudad estacionamiento y ante ello la autoridad municipal no da muestras de tener una respuesta suficiente que permita suponer que el agobiante tráfico vehicular dejara de ser de una de las principales causas en las pérdidas económicas de la ciudad.

El plan de movilidad urbana que tanto ha ofrecido el presidente municipal de Xalapa como solución a los problemas de la vialidad parece que no pasara de poner pequeños remiendos al problema de la vialidad peatonal y vehicular; al acercarse ya a la mitad del periodo de gobierno de Américo Zúñiga no se han tocado los intereses de los cientos de camiones del servicio público que cruzan la ciudad sin restricción alguna para arrojar sus emisiones contaminantes y que a su paso no sólo estrangulan el tráfico, además quiebran pavimentos, dañan infraestructura hidráulica, guarniciones y banquetas.