A diferencia de las otras fuerzas políticas que avanzan de cara al proceso electoral 2016, la diáspora que se vive en el PRI veracruzano, parece ser que llegó para quedarse por un largo tiempo y la confrontación interna encabezada por su presidente Alberto Silva Ramos, puede acabar por sentar en un barril de pólvora a su próximo candidato a gobernador.

En este tablero de la sucesión, la oposición ya ha avanzado sus piezas: el líder nacional del MORENA, Andrés Manuel López Obrador inició su caminata por la zona norte del estado, y logró concentraciones que muestran que será un factor importante en este proceso.

Por lo que toca al PAN, este partido ha logrado mejorar su posicionamiento después de conocerse que va a formalizar su alianza electoral con el PRD, y que seguramente se puede  potenciar si logra transitar en armonía la selección del candidato a gobernador.