Esta semana en Gambia se ha prohibido la ablación o mutilación genital femenina (MGF) que ha sido una de las prácticas más atroces de violencia hacia mujeres y niñas. El presidente de ese país, Yahya Jammeh tomó la decisión luego de que no localizó indicación específica en el Corán sobre esta costumbre que causa repercusiones emocionales devastadoras y múltiples riesgos en la salud en el corto y largo plazo.

De acuerdo con datos de la UNICEF más de 30 millones de niñas están en riesgo de sufrir una mutilación genital femenina (MGF), sin embargo, se estima que ya 70 millones de niñas y mujeres actualmente en vida han sido sometidas a esta forma de mutilación en África y el Yemen.