Edgar

Del muro de Édgar de la Rosa

Recuerdo la primera vez que mi esposa me invito a ver los altares de muertos en Xalapa, aun eramos novios y vinimos de visita. Me parecio maravillosa la forma en la que los veracruzanos de distintas partes del estado adornaban el palacio de gobierno, por dentro y por fuera, se llenaba de ofrendas, olores, sabores, colores, era simplemente hermoso.

Ayer, después de muchos años de no ir a ver las ofrendas, quisimos llevar a nuestra hija para que viera lo que nosotros vimos aquella vez… pero cuando llegamos se me hizo un nudo en la panza… habia solo 4 ofrendas a medio poner, en una esquina del edificio, con pocas cosas, un par de flores aqui, unas mandarinas allá, pero en un rincón, en la esquina mas alejada del edificio habia una ofrenda, sin comida, con algo de fruta, sin cigarros ni bebida ni nada o muy poco de lo que normalmentede se acostumbra, solo fotos, una por cada periodista asesinado en Veracruz, y en grande, a la cabeza, Rubén, a ese que siguieron hasta un lugar seguro para matarlo allá, junto un pliego de papel y un plumon para remarcar el hartazgo y el miedo del pueblo en un altar que representa no a la muerte, si no la violencia, la corrupción y el cinismo de un pseudogobierno cada vez mas descarado y vil.
Esta vez no se festeja a los muertos, se reclaman las muertes, no se invita a los fallecidos, se les grita a los asesinos, este día, en ese pedacito de suelo y en ese papel se recuerda a los que se fueron por decirle al gobierno que la estan cagando y que un dia esto se les va a terminar volcando como bola de nieve. YA NO MAS!!! NI PERIODISTA, NI ESTUDIANTE, NI PUEBLO, NI INDIGENA, NI HOMBRE, NI MUJER, NI UNO MAS!!!!