En su comparecencia como secretario del trabajo, Gabriel Deantes no tuvo límite en exagerar su labor y desde su perorata ya resolvió el problema del desempleo tituló a Veracruz como un estado generador de empleo, incluso por encima de la media nacional.

Las cuentas alegres de Gabriel Deantes se contradicen por la realidad y por las cifras ofrecidas por el INEGI que señalan que en el último trimestre Veracruz perdió 18 mil 155 empleos según los resultados de la última actualización de los Semáforos Económicos Estatales, y que se apoyan en cifras oficiales del INEGI.

El cinismo del improvisado secretario del trabajo le permite omitir que la generación de empleo se debe principalmente al esfuerzo de la pequeña y mediana empresa que ópera en la entidad y no precisamente a una política de la autoridad estatal, que en cambio sostiene una política agresiva en materia recaudatoria contra este sector.