Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
24 de noviembre de 2015

 

¡El nuevo delegado del PRI ligado al crimen organizado!

Por más que se quiera encontrar significado positivo a la llegada del nuevo delegado federal del PRI en Veracruz, su pasado lo condena.

El pasado fin de semana se presentó ante la familia priista el flamante representante del Comité Ejecutivo Nacional de ese partido, Manuel Cavazos Lerma, en medio del asombro y total convencimiento de que su gestión y participación vayan a colaborar en modo alguno al triunfo priista del 2016.

Ello particularmente porque del otro lado del mostrador se afina y perfila, como candidato de unidad, Miguel Ángel Yunes Linares.

Con Cavazos Lerma bien aplica la frase bíblica, “guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por su frutos los conoceréis”.

Manuel Cavazos Lema, también de mecha corta, llega a Veracruz -si bien con el apoyo de Carlos Salinas de Gortari- pero arrastra un ominoso pasado que en nada da lustre al priismo veracruzano.

Por el contrario, lo desdora.

Tal como reseña con oportunidad el colega Carlos Jesús Rodríguez, en 2012, la PGR giró alertas migratorias durante una investigación contra varios ex gobernadores priístas de Tamaulipas, entre ellos Manuel Cavazos Lerma, quien fue señalado por tener nexos con el narcotráfico.

Y al hurgar quien esto escribe en el tema, hemos encontrado que el Cártel de Matamoros no sólo cambió su denominación a cártel del Golfo en el sexenio del senador Manuel Cavazos Lerma (1993-1999), sino que también comenzó su mayor expansión y conoció de la llegada del capo del narcotráfico Osiel Cárdenas Guillén, tras la caída de Juan García Abrego.

Veracruz vive en estos momentos la presencia de tres Cárteles, el del Golfo, los Zetas y Nueva Generación y decididamente en nada ayuda la presencia del señor Cavazos Lerma, quien tras su llegada a Xalapa se escondió.

Sin embargo la opinión pública nacional no olvida que el fin del sexenio de Cavazos Lerma coincidió con el advenimiento del capo, Cárdenas Guillén, quien a la postre creara el grupo de sicarios conocido como “Los Zetas”, que actualmente se ha convertido en una de las más peligrosas organizaciones con fuerte presencia en Veracruz.

Para la historia de los estados ribereños del Golfo quedan pues, los cambios, influencia y poderío del Cártel del Golfo y los Zetas que se produjeron de manera acelerada de tal suerte que el 14 de enero de 1996, a la mitad del sexenio de Cavazos Lerma, el jefe de la banda, Juan García Abrego, fue detenido por la PGR.

Y en todo ese entramado está Manuel Cavazos Lerma, de quien se han escrito muchas historias que van desde que se labró su destino solo, hasta que las carencias en las que estuvo inmerso toda su niñez y juventud le crearon serios complejos de autoestima.

Y es que en amores nunca fue agraciado y el peor ingrediente que le endilgan las mujeres a los del sexo opuesto ser pobretón.

Tal vez esas  angustias se acumularon en su individuo que cuando pudo hacerse un nombre, las liberó cual olla de vapor,  y luego entonces la mujer que quiso cayó rendida a sus pies, y más cuando accedió como jefe del ejecutivo en el estado de Tamaulipas, no hubo mujer que le agradara, misma que tomaba por la buena o por la mala.

Algunos amigos de Cavazos Lerma, se atreven a decir que era tanta su insatisfacción hedónica que como mandatario se dedicó a encontrar placer pedófilo y ello creo mucho malestar entre los tamaulipecos principalmente en los padres de familia que fueron víctimas del sátiro.

Cavazos Lerma fue cruel como candidato a senador, déspota y engreído; tal pareció que su senectud le iba dando –a donde quiera que iba- patente de corso para hacer y deshacer, y para destruir al ritmo de sus fantasías.

En el recuento de daños, a Manuel Cavazos Lerma se debe endosar la causa de la derrota del PRI en Tamaulipas, sobre todo tras declarar hace tres años: ‘Le daremos 850 mil votos a Peña Nieto’. No alcanzó ni 380 mil.

En otro sentido su negro pasado lo exporta a Veracruz.

El ex gobernador de Tamaulipas, Tomas Yarrington Ruvalcaba es señalado por la probable comisión de los delitos de peculado y contra la salud en su administración, de acuerdo a la averiguación previa 146/DGMPE-EB/98,  en donde el también ex gobernador Manuel Cavazos Lerma y Tomás Yarrington están ligados al narcotráfico.

Esas son las prendas pues, que nos trae el nuevo delegado priista:

Acaso prepotencia, cinismo y riqueza extrema o ese estilo dado en rodearse de guaruras, de costosísimos comensales, de blindar sus unidades, de viajar, de affaires con quien les agrade sean o no ajenas, menores o mayores, de festejar el más mínimo pretexto y de aparecer tras el discurso sin máscara, sin pistola, sin chaleco antibalas, con el mismo deseo de ambición, de codicia y cinismo total.

No se sabe cuál será la tónica ni sus intenciones, pero sí la certeza de que por esos caminos el PRI se aleja de victoria alguna en las urnas.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo