Para Emilio Álvarez Icaza, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en la política migratoria del gobierno mexicano predomina un enfoque de seguridad nacional, por lo que redunda en una política migratoria punitiva. El fenómeno migratorio se mantiene en ascenso y cita que en 2013 fueron 86 mil personas en esta condición, 127 mil en 2014 y para septiembre de 2015 ya superaban los 144 mil.

En la conferencia “La política migratoria mexicana hacia Centroamérica” Álvarez Icaza cuestionó la instrumentación de la política migratoria que se hace a través del Instituto Nacional de Migración (INM), que en su trato a los migrantes confunde lo que son centros de resguardo y centros de detención. Sin descartar que existe un índice delincuencial entre los migrantes, tampoco debiera ser la condición que tome el INM para criminalizar a este sector.