Como ocurre en la mayoría de las confrontaciones bélicas, los responsables de conducir las operaciones de guerra pretextan fallas humanas y técnicas cuando se han visto involucrados blancos civiles que no deberían ser objeto de ningún tipo de ataques.

La investigación realizada por el ejército norteamericano, sólo admite que un error humano de la aviación militar estadounidense, habría sido la causa del bombardeo a un hospital de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) localizado en la ciudad de Kunduz, al norte de Afganistán en donde al menos 30 personas perdieron la vida. El ataque tuvo lugar a finales de octubre en una fallida operación contra supuestas instalaciones del mando del Talibán.