Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
05 de noviembre de 2015

 

¡Para colmo de su mala pata, su fiel escudero, “El Cisne”, exige la “prueba de embarazo” a sus candidatas!

 

¡Qué difícil!

Qué duro ha de ser levantarse todas las mañanas lleno de optimismo y pensar “¡Hoy sí me va a ir muy bien!”… pero cuando llega la noche y tú esposa y tus hijos te preguntan “¿Cómo te fue?”, tengas que mentir y decir “¡De maravilla!”.

Complicada, muy complicada y muy pesada es la carga que cada quien lleva sobre sus hombros.

Y si a ello le sumas, como es el caso de nuestro gobernador Javier Duarte, saber que su voz no le ayuda, que si la panza no la puede ocultar por mas Coca Cola Diet que tome, que no convence a nadie si no media el dinero, que no te obedecen a la buena o que si quienes están a tu lado son una bola de imbéciles, gandallas y rateros…pues más complicado aún.

Lo peor es que si a quienes sirves, tú pueblo, no te quiere, te censura y te desea lo peor, entonces los días, por estos días, han de ser un infierno.

El señor gobernador Javier Duarte, no sé, ha de desear con toda el alma en este tramo de su vida que ya se acabe la pesadilla.

Tras observar su comportamiento público en los últimos cinco años, buena parte de la ciudadanía a la que sirve, está cierta que no es un buen gobernante; que miente de manera compulsiva; que hace las cosas mal, que sigue atado a quien lo llevó a la magistratura y que tiene amigos y colaboradores que son unos pillos.

Esa es la percepción.

Aunque tal vez haya quien hable bien de él.

Será acaso un selecto grupo de beneficiarios o su grupo de interés que lo rodea y le dice que todo va bien, que es el mejor y que quienes hablan mal de él son sus enemigos porque él es un campeón, un triunfador y que pasará a la historia como “el mejor estadista que ha tenido Veracruz”.

Cuestión de enfoque.

En los hechos, sin embargo, hay actitudes, políticas públicas, definiciones políticas y decisiones que hablan en contra, que lo condenan y que no le perdonan como es el caso de su fallida relación con los representantes de los medios de comunicación.

Cuando concluya su mandato 15 cruces llevará sobre sus espaldas por el resto de su vida.

Cuando en unos meses más enfrente la brutal soledad que trae aparejado el desmantelamiento del poder se acordará que 15 familias llorarán el resto de su vida por la muerte, que digo muerte, por la masacre de 15 periodistas asesinados durante su mandato, unos cercenados, otros torturados, algunos y algunas más decapitados.

Las venganzas minúsculas como mandar a asaltar sus hogares, las pendejaditas de golpearlos o atajarlos en sus protestas, las desapariciones temporales, el exilio de algunos o el sometimiento a güevo, serán parte de esos recuerdos que quedarán tatuados en su piel.

A lo mismo habrán de sumarse otros pendiente más -saqueo de las arcas, feminicidios, deuda pública, inseguridad, incremento en la pobreza- cuya lista queda para el recuerdo y lastre de un pueblo.

Ya asoma, sin embargo, el cambio.

Con él la suma de los alcances, el juicio de la historia y, lo más importante para él, su encuentro consigo mismo.

Esas noches largas cuando ya no esté nadie que lo aplauda, que le invite un Petrus de 28 mil pesos, cuando sus cercanos ahora lejanos, ya no estén para consolarle, cuando ya no quiera ni pueda pagar el elogio, cuando busque la reconciliación y solo encuentre a sus demonios, será cuando en vida se pague todo lo malo que hizo en aras de pretender “hacer bien las cosas”.

Ya no habrá tiempo de prepararse para lo que sigue, porque ya no habrá lo que sigue, tan solo el limbo de la nada porque en Veracruz, la vida sigue.

En fin, son reflexiones, los recuerdos del porvenir a propósito de todo y de nada.

Pequeñeces:

Se hunde “El Cisne”. Va textual:

“La Secretaria General del CEN del PRI, Carolina Monroy del Mazo, exigió al líder estatal de ese instituto político en Veracruz, Alberto Silva Ramos, que de manera inmediata ofrezca una disculpa pública a todas las mujeres por exigir pruebas de no gravidez a quienes aspiren a una candidatura”.

“Bajo el argumento de buscar a los mejores candidatos ante las próximas elecciones en la entidad, el diputado federal, anunció que impondrá a los militantes pruebas de antidoping y de embarazo para poder participar en el próximo proceso electoral lo cual me parece absolutamente vergonzoso”.

“Desde la sede del Congreso de la Unión, en mi investidura de secretaría general de nuestro Instituto Político, el PRI le exijo que ofrezca una disculpa pública a las mujeres veracruzanas y a las mujeres de México”, enfatizó.

“El PRI no permite ni tolera ni es consecuente con ese tipo de afirmaciones retrógradas y discriminatorias. Las mujeres, con expresiones de este tipo, nos sentimos agraviadas, amén de que tal práctica estaría violentando varias leyes, entre ellas la más importante: la Constitución Mexicana”.

Insistió en expresar el mayor desacuerdo y dijo sentirse también agraviada al señalar que “ninguna de las mujeres que se dedican a la política, que realizan trabajo de partido o son parte del servicio público pueden permitir este tipo de expresiones”.

Y reiteró ese tipo de expresiones “no coinciden para nada con la ideología del PRI, donde se trabaja todos los días por el pleno ejercicio de los derechos políticos de las mujeres”.

La secretaria general de PRI consideró que “si Alberto Silva Ramos cree que es indispensable solicitar a las mujeres un certificado de no gravidez, para poder participar en política, el PRI no es su lugar”.

La secretaria de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados, calificó lo expresado por el líder veracruzano como “comentarios propios de hombres poco inteligentes y desde luego discriminatorios”.

Aseguró que el presidente del CEN del PRI, Manlio Fabio Beltrones, de ninguna manera estará de acuerdo con lo expresado por el diputado federal. Por separado, Silva Ramos quien llego al Palacio Legislativo de San Lázaro vía plurinominal, rechazó que esas hayan sido sus palabras. Explicó, “algún periodista me preguntó que si entre las formas de selección habría pruebas antidoping y le contesté que posiblemente habría pruebas de no gravidez…”

Con esa aclaración se sepulta a si mismo por más que los chayoteros lo defiendan y le corrijan la plana.

Y aquí la pregunta obligada es ¿Alberto Silva es cisne, chivo o burro?

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo