58419_eContraesquina Política
Por Fernando Martínez Plascencia
11 de noviembre de 2015

Si algo ha aprendido Javier Duarte de Ochoa, es jugar con las especulaciones. Lo acaba de demostrar, sería una tontería no reconocerlo. El acto de Acayucan, de hace unos días, sirvió de escenario para el inicio de campaña, y de promesas que tampoco se cumpliran. Ahí, prometió la entrega de semillas, y tres mil setecientas concesiones de transporte mixto rural a los ingenuos campesinos, productores del campo, liderados por Juan Carlos Molina Palacios, un arcaico dirigente que solamente sirve para acarrear gente, y para acatar las órdenes de quien lo impuso como dirigente. JDO había hecho correr el rumor con anterioridad, de que ahí destaparía al famoso chili wili, alias Erick Lagos. Ambos, lo hemos venido diciendo, piensan y actúan igual. Se entienden a la perfección.

Lo de Javier Duarte es de llamar la atención, este mal gobernador, no es bueno para para llevar al pueblo veracruzano por otros rumbos, es decir, para encontrar mejores condiciones, y calidad de vida a miles que hoy viven en la miseria, y en la pobreza extrema, pero si es bueno para jugar con el imaginario político.

Llama la atención porque el acto, ese acto que tanto rumores desató, al final no sirvió para nada, bueno, sirvió para una sola cosa; como distractor de lo que realmente está detrás de lo que Javier Duarte pretende hacer, y que no es otra cosa que Erick Lagos, es el punto de negociación en que sostendrá el acuerdo político que habrá de darse muy pronto.

Fíjese; Erick Lagos no será tampoco el candidato, esa es la verdad, pero la jugada está bien planeada. Su jugada, su verdadera jugada es pactar desde los Pinos, la llegada de alguien negociado desde allá arriba, incluso, algún empresario metido a político, cercano a Enrique Peña Nieto, cualquiera, menos los Yunes rojos. En tanto eso sucede, él se encarga de encartar a cualquier fidelista, escúchelo, al que sea, con tal de sacudirse a Héctor Yunes o a José Francisco Yunes. Hasta ahorita, todo le ha salido a la perfección, no es que lo halaguemos, pero cheque bien, cualquier estupidez le ha salido bien.

Primero, al tener el control de los inútiles diputados locales, no le han rechazado ninguna iniciativa o solicitud, por ejemplo, la de los créditos, o endeudamiento, la del incremento del impuesto a la nómina, del dos al tres por ciento, y la última, la reestructuración de la deuda, son algunas en las que no ha encontrado objeción, de estos serviles representantes populares. Segundo; al tomar el control político del partido, inicia la cuenta regresiva de la preparación de la sucesión estatal, que forzosamente está obligando a pasar por su manos, al menos una parte, que le permita poder negociar su salida, y en esta parte es donde entra el chili wili o cualquier otro fidelista, porque todos, repito, los del clan de la corrupción están en la misma sintonía y sincronía: que llegue alguien al gobierno estatal, menos los Yunes rojos, cualquiera que pueda proteger, y tapar tanta, y tanta corrupción de este maldito gobierno.

Lo de Acayucan fue el principio, si algo aprendió JDO es a jugar al interior y exterior del partido con los “actores políticos”.

Tiene el desprecio de la sociedad veracruzana, pero eso no le importa a Javier Duarte, sabe que eso no sirve para echarlo del gobierno, o enjuiciarlo.

Escúchelo bien, surgirá quien menos se lo imagine, y ahí ningún Yunes podrá hacer algo.

La única esperanza es que EPN, tome en cuenta su experiencia vivida cuando fue gobernador del Estado de México, a pesar de que su deseo era dejar a su pariente Alfredo del Mazo, como gobernador, lo sacrificó, y prefirió tomar en cuenta lo que decían las encuestas, por eso, hoy es gobernador Eruviel Ávila. Las encuestas en Veracruz, ubican a Héctor Yunes Landa, muy por arriba de cualquier otro aspirante, incluso de José Francisco Yunes, y ahí, ningún fidelista tiene nada que hacer con estos dos, pero el chiste de la política es saber negociar, y eso lo sabe bien JDO.

Movimiento Territorial de gira por Coatzacoalcos.

Todo parece indicar que el acto del sábado pasado, aquí en Coatzacoalcos, del Movimiento Territorial, tuvo buen final. Hasta los compañeros escépticos, y otros recalcitrantes opositores a Víctor Rodríguez Gallegos hicieron acto de presencia. No terminan de digerir el poder de convocatoria que ha venido despertando la participación directa, en la renovación de los comités municipales de su dirigente estatal. Pero parece que el sábado pasado, algo despejo el camino que habrá de recorrer el líder estatal del MT en las próximas elecciones. Su poder de negociación está demostrado con aquellos que sienten que los desplaza. Hoy se suman a su proyecto.

Lo cierto es que no debe bajar la guardia, el fuego amigo no se ha disipado, la pólvora de aquí a enero puede volver a calentarse, sino es que ya se está calentando. En los actos políticos se da cita toda clase de gente, hasta los traidores.

Vamos, hasta Tony Macías está metido en la sucesión del próximo año, algo sabe o ve en el dirigente estatal del MT, que lo acompañó al acto de toma de protesta de los comités municipales. Sin faltar desde luego, líderes de otras organizaciones.

A Víctor Rodríguez lo acompaño la senadora Ana Lilia Herrera, dirigente nacional del Movimiento Territorial, y eso no es poca cosa, de ese tamaño viene trabajando el MT en el estado. De mucho provecho político la gira que encabezo la dirigente nacional del MT por Coatzacoalcos. Lo que perciben algunos políticos, se está convirtiendo en una realidad, VRG, ha venido sumando con trabajo, y talacha política, desde las bases de las colonias, pasando por empresarios, líderes de sectores del PRI, a todos los ha venido integrando en un proyecto que deberá aterrizar en tierra firme el próximo año.

Gonzalo Guizar y su perdición.

Si algo siempre le sucede a Gonzalo Guizar Valladares, actual diputado federal por este distrito de Coatzacoalcos, es que cada vez que ha sido representante popular se pierde de su gente, y de quienes le ayudaron. En los políticos esto ya parece normal, o al menos la gente ya lo ve normal, por eso, cuando andan en campaña piden y piden, saben que una vez que llegan al poder se olvidaran de todo. Gonzalo Guizar, parece ser, no será la excepción. Hay que hacer política de altura pero no hay que olvidarse de los orígenes, ni de los compromisos, quien lo hace está condenado al fracaso. Al tiempo.

Si realmente, en serio, alguna vez ha soñado en ser presidente municipal de Coatzacoalcos, deberá de volver a poner los pies en la tierra. La tierra, su tierra, esta que le ha sido negada para gobernar, no olvida, y hoy lo reclama. El tiempo lo tiene a su favor, sólo es cuestión de bajarse del avión.

Mónica Robles, la cuasi diputada.

En su loca obsesión por ser presidenta municipal de Coatzacoalcos, se brinca y se pasa por el arco del triunfo al presidente municipal Joaquín Caballero, para ella no hay autoridad municipal, sólo ella, y solamente ella, es mucha la soberbia. El alcalde sólo se entera de sus gestiones cuando ya está entregando útiles escolares, sí, porque hasta eso, solamente eso es lo que gestiona esta señora, de pedir cuentas claras y transparencia en el uso de los recurso públicos que maneja a su libre albedrio el mal gobernador que tenemos; nada.

Por cierto, es pregunta, a propósito de las declaraciones del inútil Alberto Silva, de que no quiere mujeres embarazadas, y que les pedirá pruebas de embarazo para poder ser candidatas, a un puesto de elección popular, sino quiere mujeres embarazadas, Porque no se embaraza él?