La noticia sobre la indulgencia otorgada por el Papa Francisco a la poderosa Congregación de los caballeros de Cristo, ha significado un duro golpe para las víctimas de ataques sexuales que han identificado a  integrantes de esta congregación como los principales depredadores y que gozan de la protección de la jerarquía católica desde los tiempos de Marcial Masiel.

La decisión se toma meses antes de la visita del pontífice a México y muestra que los grupos de poder de la iglesia siguen influyendo al interior, a pesar de los intentos que el Papa Francisco tiene por abordar con una óptica diferente los temas que más han lastimado a la comunidad católica.