Una movilización de miles de personas acarreadas de diversos puntos de la entidad sirvió como foro para que el gobernador Javier Duarte de Ochoa, pronunciara un discurso con motivo de su quinto informe de gobierno. Esta movilización recayó en presidentes municipales, secretarios y diputados locales y federales del PRI, a quienes se les exigió asegurar los contingentes propios para el lucimiento del gobernador.

Así, en este escenario artificial Duarte de Ochoa sólo pronunció su discurso para sus leales, para sus compañeros de viaje en la recta final de su mandato; acto político que sólo hizo más visible que en este tramo el gobernador de Veracruz camina sin el respaldo de amplios sectores del priísmo, que han preferido alejarse en estos días en que la nominación del candidato a gobernador del partido oficial se acerca y en los que muy pocos quieren estar vinculados a este errático gobierno.